Lunes 06.09.2010
| Actualizado 21.28
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| Tres de las viviendas de madera instaladas en Calvelle y denunciadas por los vecinos FOTO: Ana |
Los tribunales decidirán sobre la legalidad de las casas prefabricadas que la Asociación Cultural Gnóstica de Estudios Científicos y Filosóficos Samuel Aun Weor está instalando en el lugar de Calvelle, en el municipio pontevedrés de Cotobade, unas obras que han sido paralizadas por el Concello.
En total son seis casas, de unos 24 metros cuadrados cada una, que la asociación utilizaría para diversas actividades, sobre todo el fin de semana.
Los terrenos donde están depositadas las casas se encuentran en un núcleo rural, y son propiedad de la asociación gnóstica.
Aunque en principio este tipo de inmueble no precisa licencia municipal, los técnicos consideran que no cumplen con la normativa urbanística en lo que se refiere a retranqueos, las distancias con los caminos y medianeras. Las viviendas tampoco disponen del espacio mínimo que exigen las normas urbanísticas, fijado en 600 metros cuadrados por inmueble que, en ningún caso, podrá fijarse a los pilares de cemento, como pretenden los propietarios, que también quieren conectarlas al alcantarillado.
En base a ello, el Concello abrió un expediente de ilegalidad urbanística que dio lugar a un procedimiento administrativo que fue recurrido por el promotor que representa a esa asociación.
Una vez concluida esa vía, que no fue favorable al promotor, éste decidió presentar un recurso contencioso-administrativo, que será el que decida sobre la legalidad de la ubicación de las seis viviendas.
Mientras se espera, los inmuebles tendrán que continuar en su ubicación provisional, donde ya llevan esperando desde hace dos años. No obstante, los propietarios ya las están disfrutando, sobre todo en fin de semana, cuando los asociados se concentran en mayor número en esta localidad del concello pontevedrés de Cotobade.
La presencia de numerosas personas los fines de semana en esa finca motivó la curiosidad de los vecinos. Sin embargo, todos admiten que no existen problemas de alteración del orden público. "Son respetuosos", comenta un vecino, que indica que los moradores de las viviendas apenas salen de la finca. El único problema es la instalación de las casas. Fue la misma asociación de vecinos de ese lugar la que puso en conocimiento del Concello la situación de Calvelle, por considerar que es ilegal. Además, se está creando un grupo de viviendas muy juntas unas a otras, lo que puede suponer en el futuro un problema medioambiental, dicen los vecinos .
Diez años después de adquirir el suelo
Hace diez años que la Asociación Cultural Gnóstica adquirió una finca con una vivienda vieja en el lugar de Calvelle, en donde vive una familia brasileña. En los terrenos próximos a la vivienda han instalado de forma provisional 4 casetas y otras 2 en otra parcela de menores dimensiones más próxima a la carretera.
Sesenta socios en las convivencias
Hace dos años que esta asociación filosófica-religiosa decidió adquirir esas casetas con el objeto de disponer de más espacio para acoger a sus asociados, sobre todo, cuando se celebra alguna convivencia y llegan a reunirse allí del orden de las sesenta personas.
Como un vehículo con ruedas
Con el objeto de no solicitar licencia, la asociación adquirió esas casetas que ellos afirman que son como "vehículos, porque tienen ruedas", no eso no aceptan que el Concello les obligue a dejar seiscientos metros cuadrados por cada una de sus "tiendas de campaña" .