Viernes 10.09.2010
| Actualizado 01.47
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Venían de pasar unos días de asueto en la casa que poseían en Vilar (Silleda). Regresaban a su residencia habitual, en Vigo. Pero no llegaron. Celia Golmar Otero, de 75 años, y su hija, Marisa Castro Golmar (de 50 años y enfermera en la residencia de mayores Meixoeiro), fallecieron el pasado viernes en el devastador incendio que ayer todavía continuaba en la zona de Cerdedo.
Otilia, la vecina de la casa más próxima de Vilar, no se creía lo que le contaba una reportera. "¡Eran elas!". Ella y su marido fueron quizás los últimos que las vieron con vida. "Marcharon pola tarde. Levaban aquí uns días... É unha desgraza". Ayer al mediodía recibieron una llamada de otro vecino que les preguntaba qué coche tenían las fallecidas. Pero no sospecharon nada.
Celia y Marisa estaban viudas. La familia tenía dos casas en esta parroquia silledense, una desde hace años, y otra que estaban restaurando. No eran oriundas de Vilar, pero sus vecinos explican que Celia se crio en otra zona de Silleda, en Trasfontao. Se da la fatal circunstancia que el esposo de Marisa, con dos hijas, había muerto hace aproximadamente un año. "E agora esto... pobres rapazas". En Vilar, como en Vigo, la consternación se mezclaba con la incredulidad.
Lo único que está claro es que el coche quedó atrapado tras una valla que separa la nacional de un tramo viejo y estrecho. Muchos comentaban ayer en la zona la posibilidad de que el humo las desorientase y acabaran en ese pequeño desvío, en la Velera, ya en Cotobade.
Actividad criminal
Las circunstancias del siniestro aún no están del todo claras. Ayer el conselleiro de Medio Rural, Alfredo Suárez Canal, se refería a un "cúmulo de fatalidades" que provocaron el tráfico desenlace. Suárez Canal, en rueda de prensa, explicó que según los datos recabados por la Guardia Civil, las dos mujeres chocaron contra una valla de protección y precisó que posiblemente la conductora, Marisa, sufrió algún golpe y quedó inconsciente. Es una de las hipótesis que se siguen barajando.
Por la forma en la que aparecieron los cuerpos, (a tres metros escasos del Renault Megane) pudiera ser que la madre tratara de arrastrarla fuera del coche. El conselleiro añadió que la N-541 quedó cortada al tráfico poco antes del accidente y que aún se desconoce si el coche ardió por el incendio o por un siniestro.
Canal aseguró que de no haberse producido el gravísimo incendio, seguramente se podrían haber rescatado e insistió en la "actividad criminal previa" en la zona, donde ya se sabe que el fuego fue provocado y arrasó más de mil hectáreas.
Ayer se confirmaba que las víctimas eran madre e hija. El viernes, a última hora, desde funeraria Peña -que retiró los cadáveres- aseguraron que los fallecidos eran un hombre y una mujer.
A manguerazos en el "infierno" de Dorna
No pegaron ojo. Mientras en Serrapio y Pedre la normalidad volvía poco a poco, ayer, los vecinos de Dorna (Cotobade) seguían luchando a manguerazo limpio contra el fuego. "É moi complicado, cando está un controlado, aparece outro", explicaba el edil de Medio Ambiente, Emilio Iglesias. En Dorna y Trabazo hubo desalojos. Con el alba, los medios aéreos volvían a sobrevolar sin tregua la zona. Al circular por la N-541, en un tramo de casi 10 kilómetros, sobran las palabras. "En Limeres non se para. ¿Como está o Cábado?". Los focos se reavivan en el "infierno". Milagros y sus vecinos de Dorna no olvidarán nunca el "quejido interminable" de los animales entre llamas, el ruido de los árboles al caer... el olor a humo, a destrucción. "Lo peor es que esta vez hubo muertes". Las lágrimas también asoman entre el humo .