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y precios más baratos

A Estrada, tranquilidad y buenos alimentos

26.11.2006 No está desmostrado el regreso a la polis, pero sí el sometimiento de tribus urbanas a las leyes del consumo. En A Estrada hay tiempo, naturaleza, sosiego para ir de compras, pasar el día y descubrir, otra vez, la pachorra

ROBERTO QUMATA

 La tradición del comercio luce espléndida en la calle principal de A Estrada. Los comerciantes no reparan en gastos, se acercan Nadal y Reyes FOTO: Roberto Qumata
La tradición del comercio luce espléndida en la calle principal de A Estrada. Los comerciantes no reparan en gastos, se acercan Nadal y Reyes
FOTO: Roberto Qumata
Diez de la noche, doce grados de temperatura, llueve intensamente. "Oiga, ¿sería tan amable de prestarme un euro?" Una pareja de la Policía Municipal patrulla lentamente la calle principal a bordo de un Nissan.

A Estrada, a esa hora, es un ascua de luz, un árbol de Navidad, como Bagdad en 1991. Las calles céntricas están repletas de comercios que engordan a base de periódicos la barriga de Papa Noel. Se acercan Nadal y Reyes, el comercio expone sus mejores productos.

Poca gente transita las rúas. El único taxista varado en la parada se explica: "cena a las nueve y televisión hasta las once, que mañana hay que madrugar. Usted lo siga bien".

Respetuoso, afectuoso o sérvil tratamiento ya desaparecido en la ciudad, pero a Estrada, a Dios gracias, mantiene el rango de villa, rural y ganadera. "De nombres nada; cuando llegué aquí como director de sucursal me llevé una enorme sorpresa: hay unos cuantos impositores, más de los que crees, que superan los mil millones de pesetas", o sea, el estradense sobrio no pierde el tiempo en vanidades.

Tranquilidad y buenos alimentos (y mejores precios). A Estrada es un remanso antiestrés. La naturaleza, a un tiro de piedra. Un piso de lujo vale 120.000 euros; una ecografía, 60, y un corte de pelo, 6.

Las acepciones de villano, como habitante de una villa –y A Estrada lo es no pueden ser más– desafortunadas. La antítesis de villano es "noble o hidalgo" –ya no existe– y la acción villana es "ruin o indigna". A peor van los aldeanos, "rústicos o incultos".

Un pecado de léxica soberbia que tiene su origen en la ciudad y en la capital, cuanto más ahora, que la mayor parte de los gallegos somos urbanitas.

La única defensa de estos 22.000 vecinos del municipio pontevedrés es proclamar a los cuatro vientos, en su ferial de cada año, que es la Capital do Moble de Galicia. Sarria, en Lugo, hace lo propio.

En A Estrada circula la versión, más o menos exagerada, que indica que un ganadero de Terra de Montes envió al director de ventas de un concesionario de coches, en Santiago, la tarifa de precios que rigen por la venta de una vaca.

Una vaca, versión estandar, 2.400 euros; dos colores, negro y blanco, 150; forro exterior en cuero, 100; depósito de leche, 50; dos parachoques, modelo cuernos, 35; cuatro mamas, 50; espantamoscas automático, 30; cascos todo terreno, 100; sistema de tracción cuatro patas, 400; y versión todoterreno, 1.500. Total 4.815 euros.

Treixa Moda, uno de los comercios textiles más antiguos y mejor situados de A Estrada. Está especializado en moda y en modistas gallegos FOTO: Roberto Qumata
Treixa Moda, uno de los comercios textiles más antiguos y mejor situados de A Estrada. Está especializado en moda y en modistas gallegos
FOTO: Roberto Qumata
La historia viene a demostrar que por mucho que la industria desorbite el valor añadido, el ganadero gallego tiene parte de la sartén por el mango. La política de contención será el mejor remedio para ambos sectores y para la economía en general, pero el hecho cierto es que a través del estudio de campo realizado por EL CORREO la pasada semana los precios entre el producto especializado, manufacturado y de marca son sensiblemente más altos que los productos de la tierra: la carne, el salmón, la fruta y la verdura.

El truco reside en el valor añadido que únicamente A Estrada aplica al sector de la madera. Según estimaciones de círculos financieros, el polígono industrial de Toedo, donde se ubica el grueso de las fábricas de muebles, factura más de cien millones de euros cada año del total de 420 millones que globalizó el mueble gallego en 2005.

A 22 kilómetros de Santiago, entre 1.400 y 1.700 estradenses, según el empleo sea fijo o temporal, trabajan cada día en la capital gallega. Un veterano camarero que le tocó en suerte la mili en Valencia, recuerda que el rum,rum,rum de los tanques de Miláns de Bosch la tarde-noche del 23 de febrero de 1981 se repite cada amanecer en A Estrada. Es el mismo estrépito de la caravana automovilística en dirección a Compostela.

"Para los que trabajamos en Santiago", dice Carlos, un celador del CHUS, "el prime-time, Mayte Zaldívar y Julián Muñoz son la misma carallada. Nos acostamos antes para levantarnos antes. De tele, más bien poco. Y eso que a Santiago, yo llego en veinte minutos. Es el único inconveniente".

Pero el flujo estrandense de trabajadores y universitarios siempre en la misma dirección no tiene respuesta en Santiago; los compostelanos no devuelven la cortesía: no visitan A Estrada pese a su cercanía, ventajas, precios, paisaje y paisanaje.

El centro de Santiago ya no es el hotel Compostela. Según los urbanistas, la ciudad es un compendio de microcentros que se miden por la frecuencia de tránsitos, servicios y facturaciones: Fontiñas (Área Central y Juzgados), Restollal (Hipercor), Tambre (industria), Choupana y Conxo (sanidad) y Lavacolla (aeropuerto) todos a base de coche. A Estrada es un microcentro comercial a 22 kilómetros y 20 minutos de la capital gallega.

Los fines de semana,  especialmente,  el comercio de la villa recibe visitas de Cuntis, Forcarei, Caldas ... FOTO: Roberto Qumata
Los fines de semana, especialmente, el comercio de la villa recibe visitas de Cuntis, Forcarei, Caldas ...
FOTO: Roberto Qumata
En electrodomésticos, las marcas nacionales y extranjeras imponen sus tarifas a mayoristas y comerciantes. Pero mientras unos se conforman con ganar un 5%, otros cargan al producto un 15%. En Master Cadena, un televisor extraplano de plasma y de 37 pulgadas, de la marca Samsung, tiene un precio inamovible: 1.599 euros. "No, en estos artículos no podemos hacer rebajas".

A Estrada, que hizo furor entre la juventud de Santiago y Pontevedra como punto de encuentro (Sala Gradín) y de juerga, no ha perdido esas señas identitarias. "El ambiente es fenomenal los fines de semana".

¿Qué precios rigen para una copa en un pub de A Estrada? Tres euros. La encargada de la Cafetería Bocados señala que cobra 2,80 euros por un cubata de ron, 3,25 por un cubata de JB, y 0,80 céntimos por un café, ya sea con leche, sólo o cortado.

Si se prefiere la tranquilidad del lunes, día del espectador, Multicines Central cobra 3 euros por el visionado de las películas que anuncia en cartelera: Nadie es perfecto, La Dalia Negra, Los amigos del novio, El príncipe de los ladrones... El precio asciende a 3,80 el resto de la semana.

La fiebre de los bolardos ha mejorado las expectativas de negocios de los aparcamientos. La tarifa de precios de Párking San Antonio es de 50 céntimos por 30 minutos, un euro por 75 minutos, y 1,30 euros por 145 minutos.

Maribel, propietaria de Carnicería Maribel, presenta una cara tan lozana como la carne que vende. Un kilo de croca, 11,30 euros; kilo churrasco de ternera, 6,10; kilo churrasco de cerdo, 5,71; pollo de kilo de Granjas Ribadulla, 3,30 euros. "Teño distribuidores que mos venden máis baratos, pero eu vendo calidade, coma os meus chorizos (valor añadido) a 8 euros o quilo".

¿E vostede sabe se a estas horas consulta o doutor Marcial Soto Esteras? Quero saber o prezo dunha ecografía.

"Seino eu (la hija de Maribel) que tiven un neno hay dos meses: a min cobroume 60 euros".

En una frutería sin nombre y con el tendero preocupado en tareas del almacén, las cestas de verdura y frutas colapsan la entrada: una cabeza de lechuga, 70 céntimos; kilo de manzanas tipo Golden, 1.40; kilo de zanahorias, 0,80; kilo pimiento rojo, 1,20 euros.

La tarifa que aplican los taxistas es igual a la que aplican sus colegas de Pontevedra o de Santiago, "pero mentras a praza en propiedade dun taxista de Santiago costa 180.000 euros, na Estrada non chega a 18.000".

La negociación con el concesionario de Renault, Gestoso (tiene la buena fama de satisfacer a sus clientes de Santiago), depende de diversos factores.(EL CORREO presenta por escrito dos presupuestos de compra y dos tasaciones de coche usado de otros tantos concesionarios de Renault del hinterland de Compostela.

Un Megane 5 puertas emotion, 1.5 Dci, 85 cv, diésel: 16.046 euros. Gasolina, 14.645 euros. El Megane Sedan 16.645 en diésel, y 15.246 en gasolina. "Son muy buenos precios", asegura el jefe de ventas.

¿Gestoso puede mejorarlos? "Igualarlos o mejorarlos, sí, pero dependiendo del coche usado; no es lo mismo devolver un R­enault que un Seat Ibiza. También depende de si tenemos coches en stock. Nosotros valoramos mucho la fidelidad del cliente". La visita a talleres mecánicos de la zona de A Estrada, durante el segundo día de trabajo de campo, fin de semana, suscita explicaciones que justificarían la ductilidad de los precios.

"Un concesionario puede perder la representación si no cumple objetivos", razona el director de la Autoescuela Pernas. "Y eso explica el abaratamiento del coche (1.290 euros, según los cálculos de EL CORREO GALLEGO) y la venta de coches de kilómetro cero".

La visita no pretende, esta vez, el contraste del coste en el cambio de aceite, lavado, y aspirado –entre dos y tres euros menos que en Santiago– sino en confirmar si talleres mecánicos vinculados a la venta de coches de segunda mano, manipulan el cuentakilómetros.

Como respuesta, el siguiente argumento: "Pode haber algún suicida, pero se o descubren teña por seguro que se lle cae o pelo" dice un chapista que, a los 56 años, está de vuelta de todo.

Para comprar vivienda, alquilar piso y abrir un bajo comercial

Los precios de los alquileres de pisos en A Estrada son sensiblemente inferiores a los que rigen en Santiago.

Siempre buscando la media, un piso nuevo de tres habitaciones, salón, dos baños, cocina amueblada, entre 90 y 100 metros cuadrados, 300 euros. En este importe está incluido el recibo mensual de la comunidad, que paga el propietario.

De acuerdo con los datos del gerente de Inmobiliaria Cubik, la gran ventaja de A Estrada reside en la compra de una vivienda por relación calidad-precio. Un piso de 120 metros cuadrados, ubicado en zona céntrica, con todas las comodidades, garaje y trastero incluidos, "vale 20 millones de pesetas" (120.000 euros).

Un cliente de la charcutería Isabel precisa que "vinte millóns casi non chegan para mercar un apartamento en Santiago. Aquí, por eses cartos tes unha vivenda de luxo".

Por la compra de un piso usado, de segunda mano, 90-100 metros cuadrados, 60.000 euros. Es el más demandado entre las parejas jóvenes, amancebadas o casadas. Ya en terrenos fuera del perímetro urbano, el precio de un chalé adosado, con jardín frontal y 60 metros cuadrados traseros para barbacoa y varios, oscila entre 150.000 y 180.000 euros.

El mercado de compraventa de fincas rústicas "está paralizado", según el citado gerente debido a que "el plan urbanístico de A Estrada está pendiente de revisión y aprobación".

El bocado más apetitoso del mercado inmobiliario reside en la compra de un bajo comercial en el centro de la villa. La demanda es constante, pero la oferta está colapsada por más que los precios vayan in crescendo: entre 900 y 1.200 euros por metro cuadrado.

La familia resiste la embestida de las grandes superficies

La jovencísima dueña de Peluquería Ilea se abre camino a trompicones en un mercado de dura competencia. Abierta al público desde 2005 un corte de pelo de caballero cuesta 6 euros; el tinte para señoras, 19; y por unas mechas, 22.

El propietario de Treixa Moda se ocupa del vestir de los estradenses desde hace más de treinta años. Ocupa una esquina en la calle principal que, casi exclusivamente, vende ropa de los afamados modistas gallegos, Florentino y Caramelo

Un buen traje de Florentino cuesta 300 euros; "cando chegan as rebaixas, 240". El precio por vestir un elegante traje de lana de Caramelo oscila entre los 296 y 315 euros.

La síntesis de los problemas de los comerciantes del textil pasa por resistir "a embestida das grandes superficies comerciais a costa de manter no comercio unha estructura familiar".

Puri, 23 años, que trabaja como dependienta en una tienda de moda, confiesa que echa la persiana a las nueve de la noche y cobra 400 euros al mes.

Autoescuelas en crisis, un Opel o un Golf y los placeres de la mesa

Un VW Golf TDI, de 105 caballos sale en 21.000 euros redondos. "¿Y cuánto te dan por el coche usado? Hace quince días pagué 15.000 euros por un Opel Corsa", asegura Alberto Pernas, el propietario de la Autoescuela que lleva su apellido. "Mira, yo cobro más que en Santiago y en A Coruña por la hora de autoescuela (22 euros). En A Coruña es un escándalo: meten a cuatro alumnos en un coche y cobran seis o siete euros por hora, pero claro, es una hora entre cuatro".

"Cobro por la matrícula 85 euros y antes de dos meses presento al alumno preparado a tope. Por ahí adelante, otras autoescuelas presentan a los chavales aun verdes, y el suspenso significa una renovación por la que tienen que pagar más de 200 euros".

Más de 40 autoescuelas han cerrado en A Coruña los últimos diez años. ¿Cómo sobrevive el resto? ¿Enseñan sin entusiasmo para que el alumno fracase y tenga que renovar el expediente? "En ese truco consiste el negocio".

Buendía, París y Carola Moda, O Zapatazo, A Cunca (cocinas de diseño), Fegus Perfumería, Deco, Glamour Ceremonias o Calzados A Esquina tienen vida; en sábado, los comercios se llenan de vecinos de Tabeirós, Terra de Montes, Caldas, Cuntis, Forcarei...

¿Y a la hora de la pitanza qué? Cinco comensales entran en el Mesón Avenida Pontevea: por dos raciones de pulpo, una merluza a la gallega, dos churrascos de ternera, una milanesa con patatas fritas, un bacalao a la plancha, dos litros de agua mineral Cabreiroá, dos Protos Ribera del Duero, helados, filloas con nata, cafés y chupitos, 91 euros. Todo abundante, rápido y en su punto. Sobran cinco trozos de churrasco para el perro.

 
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