Viernes 12.03.2010
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Actualizado 21.41
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El líder de la oposición, Mariano Rajoy, anunció esta tarde en el Congreso que su partido no puede "permanecer impasible" ante la "claudicación" del Ejecutivo socialista ante ETA y el anuncio de que, en próximas fechas, habrá una reunión con la ilegalizada Batasuna. Así, avisó de que si no se rectifica se habrá arruinado cualquier posibilidad de consenso y que, a día de hoy, "rompe toda relación con el Gobierno del señor Rodríguez Zapatero".
"Mientras esta ignominia no se rectifique, entendemos que el señor Rodríguez Zapatero desea arruinar toda posibilidad de entendimiento con el Partido Popular --señaló--. En consecuencia, el PP, que no puede permanecer impasible ante hechos de esta naturaleza, rompe toda relación con el Gobierno del señor Rodríguez Zapatero, le retira el apoyo que venía prestándole y pondrá todo su empeño en que no se consume lo que consideramos un grave atentado contra el orden jurídico, la legalidad democrática, el Estado de Derecho y la seguridad de los españoles".
Rajoy se pronunció así en el Pleno en que se debatieron las resoluciones del último Debate sobre el estado de la Nación, un debate en el que el presidente de los 'populares' aludió en numerosas ocasiones al "señor Rodríguez Zapatero", que le escuchaba con atención desde su escaño. Tan sólo en dos ocasiones se refirió a él en estilo directo. Una, cuando afirmó con solemnidad que daba por rotas las relaciones con su Ejecutivo, "Usted lo ha querido así. Yo no. Ha sido usted el que lo ha querido así", determinó. Otra, cuando dijo que se aceptó hablar con "asesinos" sólo para constatar que dejaban las armas. "Para nada más, señor presidente".
SANGRE, DOLOR Y DESOLACIÓN DE VICTIMAS
Previamente al anuncio de ruptura, el líder de la oposición había sentenciado que todos los españoles desean "ardientemente" vivir libres de la amenaza terrorista --"no pretendo competir con nadie en este deseo, pero el mío no cede el puesto a ninguno"--, pese a no estar dispuestos a aceptar que esa libertad llegue "a cualquier precio y de cualquier manera".
"Llevamos 38 años demostrando que no estamos dispuestos a conceder una sola de las exigencias de los asesinos. Esta actitud cívica y ejemplar nos ha costado un precio muy alto si lo medimos en la sangre, en el dolor y en la desolación de las víctimas. Un precio muy alto. El único que hemos estado siempre dispuestos a pagar para dejar claro que jamás podrán los terroristas doblegar la voluntad democrática de los españoles", enfatizó.
En la misma línea, dijo que instrumentos como el Pacto antiterrorista o la Ley de Partidos que "expulsó" a Batasuna de la democracia con la participación de Zapatero lograron, bajo su punto de vista, "acorralar" a los terroristas. Y en ese contexto, añadió, fue en el que ETA decidió decretar un 'alto el fuego permanente'. "La respuesta del PP se podía dar por descontada: ofrecimos todo nuestro apoyo al Gobierno para intentar confirmar esa buena noticia".
"El PP, desde el primer momento, ha prestado apoyo leal al Gobierno en los términos que establece el Pacto, es decir, un apoyo para lograr la disolución de la banda armada sin que mediaran contrapartidas. En este sentido, el señor Rodríguez Zapatero manifestó públicamente su conformidad asegurando que no se pagaría ningún precio político por el cese de la violencia --recordó--. Desde entonces hemos mantenido este apoyo. No ha sido fácil, porque hemos tenido que dejar a un lado muchas cosas alarmantes que contradecían y devaluaban las palabras del Gobierno".
"APOYÉ, PESE A TODO, CON NUMEROSAS CRÍTICAS"
Hecho este relato de acontecimientos, Rajoy aseveró que el PP no ignoró en ningún momento cuanto ocurría a su alrededor, puesto que había "oído" que representantes de PSOE y Batasuna celebraron reuniones secretas durante varios años y pactaron una "hoja de ruta" que recoge los diversos pasos de la negociación.
Esta última afirmación, como todas las que vinieron a continuación, fueron acompañadas del latiguillo "aunque el señor Rodríguez Zapatero lo negaba", insistiendo en su 'idea-fuerza' de que el presidente ha "mentido" a los españoles. "Hemos oído, aunque el señor Rodríguez Zapatero lo negaba, que existe la intención de formar dos mesas. Una, a la que acudirían el Gobierno y ETA; otra, en la que se sentarían el PSOE y Batasuna con quien quisiera acompañarles. Son dos mesas para una misma negociación que se separan únicamente para guardar las formas y para afirmar, sin que se note el engaño, que con ETA no se negocian contrapartidas políticas. En efecto, se negociará con Batasuna, que es lo mismo", planteó.
También se declaró sabedor de que el 'alto el fuego' no era definitivo y que la banda terrorista mantenía "intactas" sus exigencias sobre la autodeterminación, la anexión de Navarra, el indulto a los presos y, "como gestos de buena voluntad", la suspensión de la Ley de Partidos, del Pacto, de la actividad policial, las funciones de la Audiencia Nacional y el inmediato traslado de presos a cárceles próximas al País Vasco.
Rajoy añadió que, ante esto, el Ejecutivo socialista ha "allanado el camino" a los terroristas y ha evidenciado "manifiesta permisividad" ante las "ilegales" actividades públicas de Batasuna, con "insolentes jactancias de Otegi". "Pese a todo, hemos guardado un silencio prudente para dar la oportunidad al Gobierno de explorar lo único que importa. Yo, personalmente, he sufrido numerosas críticas por ello. Pese a todo, he mantenido mi apoyo", recalcó.
PSE: "EJERCICIO ALTRUISTA DE CATAQUESIS DEMOCRÁTICA"
Después, pasó a hablar del anuncio del PSE-EE y, con otro recurso retórico que utilizó varias veces en su intervención, intentó dejar constancia de una supuesta falta de información. "Nos enteramos, gracias a que no estamos sordos --proclamó--, de que el PSE, en cumplimiento de compromisos adquiridos, se propone conversar con Batasuna. "Se ha dicho, ofendiendo a la inteligencia de los españoles, que no se trata de una negociación política, sino de un ejercicio altruista de catequesis democrática", remachó.
"Este propósito constituye una osadía descarada. Si semejante reunión se realiza, acarreará consecuencias muy graves. Ya sé que aquí se gobierna como sea, sin considerar las consecuencias, pero yo estoy obligado a medirlas. Estamos hablando, ni más ni menos, que de la legalización de hecho de Batasuna (...). En la mesa se van a sentar los apoderados de ETA y del señor Rodríguez Zapatero", denunció.
Esa mesa, especificó, "arrincona" la Ley de Partidos, "rompe" el Pacto antiterrorista y se "mofa" de la sentencia del Tribunal Supremo, con lo que "se cumplimentan tres de los gestos de buena voluntad que ETA le exige para sentarse a negociar". "Todo eso se lo regala el señor Zapatero y, además, les pone una mesa".
CITA A GONZÁLEZ, DÍEZ, 'PAGAZA', MORA Y REDONDO
Rajoy pasó entonces a explicar su resolución y a preguntarse en voz alta si "hay alguien" que no esté de acuerdo con negar a ETA contrapartidas, esto es, "cualquier cosa que solicite" la banda. También interrogó a los diputados del hemiciclo sobre si comparten que el Estado de Derecho no debe dejar de funcionar, "capitule o no capitule ETA", ni "arrinconar en el olvido" a las víctimas.
Finalmente, alertó de que mientras no haya verificación, cualquier cesión que se haga será "claudicación"; que Txomin Iturbe, Josu Ternera o Arnaldo Otegi ya se ha presentado otras veces como "defensores de paz" y que su resolución no obstaculiza "ningún proceso de paz" ni el deseo de acabar con ETA, aunque se opongan a ella los "partidarios del sigilo". "¿Acaso están contra la paz los socialistas que difieren del señor Zapatero como Felipe González, Rosa Díez, Maite Pagaza, Gotzone Mora o Nicolas Redondo?".