Martes 17.06.2008
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El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, señaló hoy que no prevé que haya novedades en los próximos días o semanas sobre la marcha del proceso de paz y advirtió de que no iba a dar a conocer las consecuencias que pueden derivarse del robo de armas atribuido a ETA en Francia.
Zapatero hizo estas declaraciones en una conversación informal con periodistas en la localidad soriana de San Leonardo de Yagüe, donde fue preguntado por la actitud del preso etarra Juan Ignacio de Juana Chaos y señaló que, por la información de que disponía, era
favorable al proceso de paz.
El portavoz del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Enrique López, pidió "responsabilidad" a Zapatero y calificó de "claramente inoportunas" esas palabras, pronunciadas el mismo día en que el etarra estaba siendo juzgado en la Audiencia Nacional por amenazas terroristas.
En un mitin en Barcelona, el presidente del PP, Mariano Rajoy, acusó a Zapatero de haber provocado la "división total" en los partidos, los medios de comunicación, la justicia y la UE y le retó a decir en televisión a todos los españoles su opinión sobre De Juana Chaos.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, destacó que el Gobierno "sigue cerciorándose de la auténtica voluntad" de ETA de un abandono total de la violencia y aseguró que el robo de armas en Francia atribuido a ETA es "un acto estéril e inútil si lo que se pretende es utilizarlo como medio de presión".
Tras manifestar que se trata de "un delito muy grave que vamos a perseguir hasta el final", para que sus autores sean enjuiciados, De la Vega garantizó que el Gobierno "no está quieto" y será "exigente" a la hora de comprobar la voluntad del fin definitivo de la violencia.
En este contexto, el secretario ejecutivo de Comunicación del PP, Gabriel Elorriaga, instó a Zapatero a ser "fiel" a sus compromisos y le pidió que "cierre" el diálogo con ETA al no darse las condiciones planteadas a la banda terrorista, pues es "evidente" que ha comenzado un proceso de rearme.
En contra de esta opinión, el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, solicitó al Gobierno "medidas de distensión" para seguir con el proceso abierto, como el acercamiento de presos o la incorporación del mundo abertzale a la esfera política.
El dirigente de Batasuna Pernando Barrena aseguró que la izquierda abertzale tiene ahora una preocupación "especial" por la posible ruptura del proceso de paz, ya que, apuntó, no es que haya discrepancias en torno a un asunto concreto, sino que "está en juego la propia caracterización del proceso".
Para el presidente del PNV, Josu Jon Imaz, de confirmarse la autoría de ETA en el robo de armas "estaríamos obligados" a verificar la "voluntad real" de la organización terrorista de
mantener el alto el fuego.
Por su parte, el juez Baltasar Garzón, quien ofreció una conferencia en Málaga, hizo también referencia al robo de las armas, estimó que "en ningún momento se ha bajado la guardia en ese sentido ni se debe bajar" y consideró que el Gobierno "debe hacer exactamente lo que está haciendo, tratar de averiguar lo que ha ocurrido".
En la jornada de hoy siguió también vivo el debate en torno a la resolución aprobada en el Parlamento Europeo en torno al proceso, hecha suya por la Cámara vasca con la oposición del PP.
Tras el Consejo de Ministros, Fernández de la Vega manifestó que no se le ocurre "nada más antipatriótico" que "negarse a colaborar con el proceso de paz en el propio país", en referencia a la postura adoptada por el PP en Estrasburgo.
Frente a su opinión, el vicepresidente del Parlamento Europeo, el eurodiputado popular Alejo Vidal-Quadras, consideró que el Gobierno español cometió "un error" al llevar el debate a ese foro cuando el proceso se encuentra en "un momento de bloqueo y crisis".
