Martes 17.06.2008
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El alcalde de Santiago de Compostela, Xosé Sánchez Bugallo (PSdeG), reconoció hoy sentirse "abrumado" por la polémica surgida ante su propuesta de poder ponerle el nombre de una calle de la capital gallega al ex presidente de la Xunta Manuel Fraga.
Ante la recogida de firmas en contra de esta decisión por parte del Movimento polos Dereitos Civís (MpDC) y la constitución de una plataforma en contra, Sánchez Bugallo indicó que le parecen "más preocupantes otros temas" que la posibilidad de que en Santiago haya una calle con el nombre de Manuel Fraga.
Sobre la oposición del Grupo Municipal del BNG, socio en el Gobierno local, el regidor advirtió de que todos los nombres de las calles "se definían sin hacer campañas ni hacer debate" y que "nunca se limitó a nadie que pudiese poner un nombre". Por ello, declaró que "cuando alguien cambia el sistema, lo respetamos, pero tendrá que asumir que algo cambió".
Manifestó que la decisión se tomará en su momento en el pleno de la Corporación local, si la Junta de Portavoces Municipales decide que se haga así.
Por otra parte, el alcalde compostelano se felicitó por la aprobación definitiva de la modificación del Plan parcial del SUNP-34 de Boisaca. Este acuerdo adoptado por el pleno permitirá por en marcha este polígono industrial, tras repararse los errores de medición del proyecto inicial redactado por la Sociedad Estatal de Promoción y Equipamiento del Suelo (SEPES).
"UNA PRIORIDAD"
Sánchez Bugallo lamentó el retraso de este suelo y el prejuicio que causó a todos los empresarios que habían reservado suyas parcelas, así como el compromiso de por en marcha cuanto antes la edificación en el mismo. En cualquier caso, el alcalde recordó que "la política de suelo industrial va a seguir siendo una prioridad" y, en este sentido, citó los 400.000 metros de superficie promovidos por el ayuntamiento y cuya licitación se espera sacar a primeros de año.
Otro de los solos industriales, el de A Sionlla, está pendiente de que la Consellería de Vivenda e Solo apruebe su plan de sectorización. La previsión del alcalde es que pueda hacerlo antes de que remate 2006, una vez terminado el período de exposición pública. En el mismo, el ayuntamiento presentó tres alegaciones relativas a la mejora del suministro de agua, a la reforma de la conexión que debe llegar a la rotonda de San Marcos y de la carretera de Amio, y a la ampliación de una pieza situada entre el polígono y el vial del tren. Este suelo contará con 1.400.000 metros cuadrados.
Además, Sánchez Bugallo anunció que en noviembre se aprobará la constitución y los estatutos del consorcio formado por Xunta, Universidad y ayuntamiento que impulsará el Parque Científico y Tecnológico de Santiago de Compostela. La constitución de hecho se estima para enero de 2007.
ACTO DE "NORMALIDAD"
El alcalde también se refirió a la comparecencia del concejal de Infraestructuras, Bernardino Rama, ante el pleno para explicar la paralización de las obras del Parque Comarcal de Bomberos por un desfase económico, pendiente de cuantificar, por la introducción de actuaciones inicialmente no previstas.
Apuntó que se trata de un "acto de normalidad, aunque no sea habitual". Además, aseguró que la oposición pudo conocer todo el expediente "algo que también debería ser normal, pero que en el es el habitual en otros municipios".
Por otra parte, informó de que la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOM), con la incorporación de las alegaciones aprobadas en el pleno del 31 de julio, supuso un incremento de la capacidad residencial. Sánchez Bugallo explicó estos cambios en las magnitudes, que permitirán una previsión de 38.071 viviendas, 2.688 más que las previstas en la aprobación inicial del plan.
El incremento mayor se produce en el suelo de núcleo rural, con 1.362 viviendas más, hasta alcanzar las 3.902. Esta modificación viene determinada fundamentalmente por la ampliación de las áreas de núcleo rural y de expansión de núcleo. También experimenta un importante crecimiento la capacidad residencial del suelo urbano, con 1.167 viviendas más.
Del total de viviendas, 13.880 serán de protección, lo que representa un 36,5% de la capacidad del PGOM. De estas, 12.621 se corresponden con viviendas en los solos programados y en los protocolos con IGVS pendientes de ejecución, mientras que 1.259 estarán en suelo urbanizable diferido.
Las alegaciones también motivaron pequeños cambios en la superficie destinada a zonas verdes, que alcanza un total de 301,5 hectáreas, a las que hay que añadir las de los parques forestales, 226 hectáreas. Sánchez Bugallo destacó que el PGOM establece una superficie mínima de 32 metros cuadrados por cada 100 de uso residencial, "unos estándares que multiplican los exigidos legalmente". El mismo ocurre con los equipamientos, donde la reserva es de 22,7 metros cuadrados por cada 100 de vivienda. En total, el PXOM comprende 213,9 hectáreas, a las que hay que añadir las 85,6 del equipamiento universitario.
Finalmente, lo suelo industrial alcanza las 684,58 hectáreas. De esta superficie, 460,6 hectáreas se destinarán a uso industrial-empresarial, 152,3 la terciario en parque exclusivo y 71,68 la terciario en áreas residenciales.
