(*) EX SELECCIONADOR NACIONAL
Soy optimista. Grecia es un equipo al que se le puede ganar aun sin Pau, pero evidentemente recurriendo a elementos tácticos que se han utilizado durante el campeonato por necesidad, como es que Jiménez juegue de 4, utilizar durante mucho tiempo a aleros pequeños. Lo podemos hacer porque los helenos también emplean ese tipo de juego con cuatro hombres abiertos, un pívot muy lejos del aro, construyen su juego a partir de los exteriores con muchas situaciones de penetrar y doblar balones. Es un partido para que los Berni, Rudy, Navarro, Mumbrú estén especialmente bien a nivel defensivo y ofensivo.
Grecia es imprevisible. Hay una opinión demasiado formada respecto a que hace un juego lento y ramplón y no es así. Es un equipo camaleónico, pero por el estilo de juego de ambos creo que en la final tratará de imponer un ritmo pausado. Si no lo consigue, y manda España, será capaz de adaptarse.
No te puedes confiar. Es un conjunto profundo, no con la capacidad de banquillo que tenía España con Pau, pero tiene mucha calidad en sus rotaciones exteriores, de hecho, su mejor hombre, Papaloukas, no es titular.
Será clave el uno contra uno defensivo de los pequeños tratando de que Grecia no penetre fácil. El trabajo de la primera línea defensiva será fundamental a lo largo de este partido.