(*) EX SELECCIONADOR NACIONAL
Fue un partido tremendo. Se me saltaban las lágrimas viéndolos en el podio... pero sin duda el hombre del encuentro fue Pepu, y aún más sabiendo el fallecimiento de su padre.
Él fue el hombre del día. La dirección del partido fue magnífica y el planteamiento, buenísimo. Es imposible defender mejor y convirtieron la ausencia de Gasol en una virtud. Pepu acierta con todo, con los emparejamientos individuales, con los momentos que se pone en zona, y las pocas opciones de balón interior que busca Grecia las resuelve muy bien, primero ayudando a Felipe y luego emparejando a Marc con Schortsianitis. Los griegos se ven incapaces, se van de partido, y el mérito de España está en que en ningún momento bajan la concentración y la intensidad defensiva.
Siempre tuve claro en este Mundial que España tenía potencial para vencer a cualquiera, pero no siempre la teoría se cumple. El equipo estaban tan bien preparado sicológicamente, físicamente y técnicamente, que hubiesen jugado contra quien lo hubiesen hecho, habrían ganado. No me cansaré de reconocerle a Pepu lo bien que ha planteado el partido y lo bien que ha concienciado a los jugadores de que jugasen tranquilos. Ha ganado el mejor equipo con el mejor entrenador del Mundial y el baloncesto español se lo merece.
Ahora hay que esperar a que Pau pueda continuar en el equipo porque los demás pueden hacerlo, y hay un Europeo en España donde somos favoritos. Hay equipo para ganar medallas durante varios años.