(*) EX SELECCIONADOR NACIONAL
Tiene buena pinta la cosa. Hasta ahora sólo había visto el partido de preparación de España frente a Serbia en Singapur y entonces me pareció un equipo muy superior. Sin embargo, ahora, que ya han transcurrido cinco jornadas del Mundial, no tengo claro que siga habiendo esa diferencia. Veo aún a la selección española superior, pero el rival ha crecido como equipo, sobre todo por la experiencia que han acumulado sus jóvenes gracias a esa trayectoria irregular.
En este noveno enfrentamiento entre ambos hay una circunstancia que ha cambiado y que hasta ahora era una virtud en Serbia, y es que eran más expertos, sobre todo a nivel competitivo. Ahora España está por delante y tiene muchos tantos a favor porque será un partido de mucho control de las emociones.
Es difícil hacer el papel de Pepu, pero si yo estuviera en su lugar, incidiría en respetar a Serbia, pero sin tener miedo. Venderle a mi equipo que nos vamos a enfrentar a un gran conjunto, pero sin perder esa sensación de superioridad. A nivel táctico insistiría mucho en que estos partidos se ganan desde la defensa. El control defensivo debería estar en manos del equipo que más posibilidades tiene de hacer rotaciones, y aquí España tiene ventaja.
Si España alcanzase un título o una medalla, se haría justicia con el nivel del baloncesto nacional.