(*) EX SELECCIONADOR NACIONAL
La impresión que me ha dejado Sergio Rodríguez es la de que va a ser un jugador muy importante para España y que puede ser una de las claves del campeonato. Cuando sale Sergio da la impresión de que España pisa el acelerador, de que lo que va bien, mejora; y también puede arreglar partidos que están torcidos. Sergio juega con alegría y velocidad de ejecución, y hace correr a España. Calderón es un gran base, uno de los mejores del Mundial, pero con Sergio tenemos un plus.
Las de Sergio y Mumbrú me parecieron las dos rotaciones más acertadas en el equipo español, que cumplió el papel que le otorgamos y ganó con autoridad el primer partido, que siempre es difícil. Aunque no empezó bien en defensa: Nueva Zelanda es un rival incómodo, que arriesgó mucho desde 6,25, con tiros en ocasiones mal seleccionados pero en los que acertó, por lo que sorprendieron.
Fueron clave las rotaciones de Pepu: sentó a los titulares, y cuando éstos volvieron lo hicieron más metidos en el partido, sobre todo en defensa, lo que permitió a España mostrar unas señas de identidad hasta entonces ocultas: España necesita correr el contraataque, pero eso llega tras una defensa agresiva y el control del rebote.
Las posibilidades de éxito de España, por otra parte, pasan por mantener su eje anotador: Gasol, Navarro y Garbajosa; si éstos, con otras aportaciones, están acertados, España amenaza desde todas las posiciones.
Será importante recuperar a Felipe Reyes. Cuando Jiménez y Garbajosa han jugado juntos de pívots, les ha costado encontrar su sitio en el campo. Entonces ha resuelto Mumbrú, pero habrá partidos en que éste no tenga ventaja sobre su par, como ayer.