Domingo 16.11.2008
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El presidente Evo Morales ganó hoy los comicios generales de Bolivia y logró su primera reelección con un amplio apoyo de entre el 61 y el 63 por ciento, según los sondeos a pie de urna. A falta aún de datos oficiales, las encuestas divulgadas por varias cadenas de televisión coinciden en que el principal candidato opositor, Manfred Reyes Villa, de Plan Progreso Bolivia-Convergencia Nacional (PPB-CN) ha obtenido entre el 23 y el 24 por ciento.
Morales ha ganado en al menos seis de los nueve departamentos del país, concretamente en La Paz, Oruro, Potosí, Cochabamba, Chuquisaca, y Tarija, mientras que Reyes Villa ha sido el candidato más votado en Santa Cruz, Beni y Pando, regiones donde el movimiento opositor tiene más fuerza, siempre según esos sondeos.
Los datos extraoficiales otorgan al Movimiento al Socialismo (MAS, el partido de Morales) la mayoría en las dos cámaras de la futura Asamblea Legislativa Plurinacional (Diputados y Senado). En el caso del Senado, el oficialismo conseguiría o estaría muy cerca de los dos tercios con 24-25 de 36 posibles senadores frente a los 10-11 que obtendría la formación opositora PPB-CN.
De confirmarse esa mayoría cualificada en la Cámara Alta, controlada por la oposición en los últimos cuatro años, Morales lograría su objetivo de controlar el Legislativo para sacar sin dificultades las reformas necesarias para aplicar la nueva Constitución "refundacional" de Bolivia.
Con los resultados de los sondeos, Morales proclamó su victoria desde un balcón del Palacio de Gobierno de La Paz ante una multitud que se concentró
Los principales opositores de Evo Morales a la Presidencia de Bolivia reconocieron esta noche su derrota y prometieron llevar a cabo una oposición constructiva y responsable con los ciudadanos que les apoyaron.
El aimara Evo Morales superó hoy con creces el apoyo que hace cuatro años le convirtió en el primer presidente indígena de Bolivia y uno de los referentes de la nueva izquierda gobernante en varios países de América Latina.
Socialista, indigenista, antiimperialista y uno de los principales socios de la alianza bolivariana que lidera el presidente venezolano, Hugo Chávez, Morales ha rebasado, contra el pronóstico de muchos, un primer mandato marcado por la polarización política en su empeño en "refundar" Bolivia y acabar con el neoliberalismo.
Tachado de "autoritario" por sus adversarios políticos, Morales ha convencido a la mayoría de los bolivianos para seguir adelante con su "revolución democrática y cultural" y con el desafío de aplicar una Constitución que supone la reestructuración del Estado y una nueva institucionalidad en el país.
Aunque ha garantizado que no volverá a presentarse a otra reelección tampoco oculta que su propósito es que el "pueblo" y las clases más desfavorecidas de Bolivia permanezcan en el Palacio de Gobierno tantos años como han sido excluidas del poder.
Recién cumplidos los 50 años, Morales admite que ahora está preparado para ser presidente tras cuatro años de actividad infatigable, como bien saben sus colaboradores, periodistas y hasta políticos extranjeros a los que no ha dudado en convocar a reuniones en horas tan intempestivas como las cinco de la madrugada.
Lo que sí le reconocen hasta sus rivales es que, para bien o para mal, ha puesto a Bolivia en el mapa internacional tanto por sus polémicas políticas y alianzas externas como por un peculiar estilo alejado de todo convencionalismo que se hizo famoso desde aquella "chompa" (jersey) rayada que lució en su primera gira internacional a finales de 2005.
Evo Morales nació en la comunidad de Isallavi, en la región andina de Oruro, en el seno de una humilde familia aimara. Tuvo seis hermanos de lo que solo viven dos: Hugo y Esther.
Tiene además dos hijos adolescentes de madres distintas, pero aún no se ha casado porque, según explica, su actividad antes sindical ahora presidencial no le han dejado tiempo.
En su infancia y juventud, Morales fue pastor de llamas, panadero, albañil y trompetista, antes de su éxito como jefe de los productores de coca de su país, sector de donde pasó a liderar un movimiento campesino que le catapultó a la Presidencia en el 2005, tras ser respaldado por el 53,7 por ciento de los votantes.
Morales, que sólo estudió hasta el bachillerato, ha recibido doctorados "honoris causa" en universidades de Bolivia, Argentina, Ecuador, Rusia, Venezuela, Panamá y la República Dominicana.
Su alto perfil mediático y su manera de gobernar "con los movimientos sociales", que muchos atribuyen a una lógica sindical y hasta excluyente con otras clases sociales, han despertado dentro y fuera de Bolivia tanto entusiasmo como intenso rechazo.
Ejemplo de ello es, por un lado, el apoyo que reciben sus políticas de nacionalización de la economía y de reparto de bonos a niños, mujeres y mayores de 60 años y, por el contrario, sus ataques al Poder Judicial que han dejado a este órgano casi inoperante.
Evo Morales también se convirtió hoy en el primer presidente del último periodo democrático de Bolivia reelegido de forma consecutiva y tiene por delante un nuevo mandato de cinco años para afianzar las "reformas profundas" que pretende para su país, el más pobre de Latinoamérica.
De hecho, el mandatario anunció hoy mismo que los resultados obtenidos en estas elecciones le obligan a "acelerar" el "proceso de cambio" emprendido bajo su batuta en un país marcado por profundas brechas económicas, étnicas y regionales.
