Sábado 20.03.2010
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El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, mantuvo hoy una ronda de contactos telefónicos con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, y su primer ministro, Salam Fayad, en busca de un alto el fuego "sostenible y duradero" entre Israel y Hamás que ponga fin al nuevo brote de violencia en la Franja de Gaza, que ha dejado hasta el momento casi 400 muertos y más de un millar de heridos.
Así lo ha confirmado este martes desde el rancho de Crawford (Texas) el portavoz de la Casa Blanca, Gordon Johndroe, quien precisó que el presidente Bush también ha llamado por teléfono al mandatario egipcio, Hosni Mubarak, para agradecerle las gestiones personales que ha estado haciendo para que acabe la violencia.
Washington responsabiliza al Movimiento de Resistencia Islámica del nuevo brote de violencia y según la Casa Blanca, tanto Bush como Abbas coincidieron en que Hamás debe respetar el alto el fuego para que la tregua sea realmente "efectiva". Además, la Administración Bush mostró su preocupación por la situación humanitaria en Gaza, e instó al Ejecutivo israelí a evitar nuevas víctimas civiles.
Precisamente, el Departamento de Estado anunció hoy que destinará 85 millones de dólares para la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) durante el próximo año, de los cuales 25 millones corresponden a los fondos de emergencia solicitados en las últimas horas por esa agencia de la ONU ante la nueva escalada de violencia en Gaza y Cisjordania.
Los refugiados palestinos, que suponen el 70 por ciento de la población de Gaza y el 30 por ciento de la de Cisjordania, recibirán de forma urgente asistencia humanitaria de emergencia que incluye alimentos y medicinas, precisó el Departamento de Estado, que añadió que los otros 60 millones servirán para que la UNRWA continúe con su trabajo a favor de los refugiados palestinos en Jordania, Líbano y Siria.
Los esfuerzos diplomáticos desplegados por Estados Unidos también han incluido contactos telefónicos de la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, con el primer ministro israelí, Ehud Olmert, y con varios líderes árabes, como el rey Abdalá de Jordania, según precisó un portavoz del Departamento de Estado.