Domingo 16.11.2008
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| Palestinos de Hamás llevan en brazos los cadáveres de los niños de la familia de Nizar Rayan FOTO: Efe |
La ofensiva militar israelí sobre Gaza cumplió ayer una semana mientras el recuento mortal ascendía a 430 muertos y la población permanecía aterrada ante la posibilidad de una invasión terrestre, que muchos consideraban inevitable e inminente.
La apertura del paso fronterizo de Erez, por primera vez en los últimos siete días, para permitir la salida de Gaza de palestinos con doble nacionalidad y extranjeros fue percibida como un signo de que los soldados israelíes podrían preparar su entrada en la franja.
Alrededor de 250 personas, en su mayoría mujeres casadas con palestinos, huyeron ayer de Gaza y fueron trasladadas a Jordania con ayuda de la Cruz Roja y misiones diplomáticas para, desde allí, viajar a sus respectivos países.
Según testigos, el Ejército israelí bombardeó ayer campos de cultivo cercanos a la frontera, lo que podría estar destinado a limpiar el terreno antes de la entrada de las tropas.
Un portavoz del Ejército israelí confirmó que la aviación realizó ayer unos 35 ataques, algunos de los cuales se registraron cerca de la valla de separación y "tuvieron como objetivo lanzaderas de cohetes" de las milicias palestinas.
Al menos 5 niños muertos
Al menos ocho palestinos murieron por los ataques de ayer, entre ellos cinco niños, informó a Efe Moaweya Hasanein, jefe de los servicios de emergencia del Ministerio de Sanidad de Gaza.
Según Hasanein, la ofensiva israelí ha dejado más de 2.200 heridos, de los que 500 se encuentran en estado de extrema gravedad.
Entre los objetivos golpeados ayer están las viviendas de 15 militantes de Hamás y una mezquita del campo de refugiados de Yabalia utilizada, según la inteligencia israelí, como almacén de cohetes y centro de operaciones del movimiento islamista. Según confirmaron a Efe fuentes militares, las viviendas de Muhamed Madhun, miembro de Hamás "responsable de lanzar cohetes contra Israel", y de Imad Akel, "fabricante de cohetes y líder destacado" del movimiento islamista, fueron destruidas por la aviación israelí.
Una violación del derecho internacional
El uso de la violencia y el desprecio por la vida de los civiles por una de las partes del conflicto palestino-israelí "no justifica" acciones similares de la otra parte, afirmó ayer el representante de medio centenar de expertos de la ONU en derechos humanos. El coordinador de los expertos, Asma Jahangir, sostuvo que tales acciones "constituyen claras violaciones al derecho internacional humanitario y a los derechos humanos".
Añadió que la destrucción de infraestructura básica empeora una situación de por sí dramática en términos humanitarios en Gaza, que es objeto de bombardeos aéreos por parte de Israel desde el pasado sábado. Por ello, pidió que se garantice el acceso de las organizaciones con fines humanitarios a Gaza y que se les permita cumplir con su misión, como la distribución de alimentos, la atención a enfermos y heridos, así como el aprovisionamiento de energía y saneamiento .
Silencio
La Casa Blanca no ha querido pronunciarse este viernes sobre la posibilidad de que el Ejército de Israel lance un ataque por tierra en la Franja de Gaza, pero ha insistido en la necesidad de que cualquier operación militar se haga de tal manera que se eviten nuevas víctimas civiles y que se garantice el suministro de ayuda humanitaria a la zona.
Apoyo
El apoyo a la ofensiva militar sobre Gaza es casi unánime entre la población del sur de Israel, donde los cohetes palestinos han generado miedo, rabia y la convicción de que todo vale para acabar con Hamás. El apoyo a la operación militar es masivo y casi nadie se muestra a favor de que cese el ataque .

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