Las autoridades israelíes cerraron hoy los pasos fronterizos con la Franja de Gaza, bloqueando así los envíos de ayuda humanitaria, en respuesta al lanzamiento de cohetes por parte de milicianos contra el sur de Israel. Mientras, los ataques del Ejército no cesan en el territorio palestino y hoy murió una mujer y varias decenas de personas resultaron heridas al quedar destruidas las oficinas del que fuera hasta hace unos meses el Ministerio del Interior de Hamás en Ciudad de Gaza por un misil israelí.
El edificio de cuatro plantas quedó reducido a escombros tras el ataque. Una mujer testigo del ataque y que vive frente a la antigua sede ministerial describió lo sucedido como "parecido a un terremoto". En declaraciones a la agencia Reuters, Umm Fahmi explicó cómo sintió que "no sólo tembló" su casa, sino que también "saltó de sus cimientos y volvió a caer". "¿Cómo pueden lanzar tal bomba en una zona residencial sobre las cabezas de la gente?", se preguntó.
El de hoy ha sido el primer bombardeo israelí de un edificio gubernamental palestino desde que el Movimiento de Resistencia Islámico (Hamás) se hizo con el control por la fuerza de la Franja de Gaza en junio de 2007, tras expulsar del Gobierno a las fuerzas laicas de Al Fatá, facción rival y leal al presidente palestino, Mahmud Abas.
Minutos después del ataque aéreo contra las oficinas de Interior, un segundo misil israelí dañó el edificio que alberga la sede de la Policía marítima de Hamás en el centro de la Franja, sin que causara heridos. Y, posteriormente, la aviación israelí destruyó seis lanzaderas de cohetes en otro ataque en el norte.
En otra operación de las tropas israelíes desarrollada hoy, esta vez en Cisjordania, murió un miliciano del brazo armado de Al Fatá, informaron fuentes médicas citadas por el diario israelí 'Haaretz'.
Las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa confirmaron que uno de sus miembros fue abatido por soldados israelíes de incógnito que operaban en el campamento de refugiados de Balata, cerca de la ciudad de Nablús.
UNA SEMANA DE VIOLENCIA
Los muertos por los ataques de hoy se suman a los registrados en la última semana, con lo que son ya al menos 33 palestinos los abatidos en las incursiones israelíes, resultado de lo que las autoridades hebreas han calificado como una campaña intensificada de presión contra Hamás para que controle a sus milicianos. En los últimos tres días más de 110 cohetes han sido disparados contra el Estado hebreo.
El brazo armado de Hamás reconoció estar detrás del lanzamiento de cohetes contra Israel desde el pasado martes, después de la muerte de al menos 18 palestinos en uno de los enfrentamientos más graves de los últimos meses en la Franja, siendo los primeros ataques de este tipo admitidos por el movimiento islámico en los últimos cuatro meses.
Una portavoz del Ejército confirmó hoy los dos ataques aéreos y explicó que fueron lanzados contra posiciones "terroristas de Hamás". "Forma parte de nuestra respuesta al lanzamiento de (cohetes) Qassam a Israel", destacó. Una fuente oficial citada por 'Haaretz' añadió que los esfuerzos del Ejército continuarán para garantizar la seguridad de los ciudadanos israelíes con todos los medios necesarios.
Por su parte, el portavoz del Ejecutivo, David Baker, advirtió de que Israel "no dejará de dar todos los pasos necesarios" para detener los disparos de cohetes desde Gaza.
La nueva campaña militar israelí en la Franja de Gaza ha llevado a los palestinos a alertar del riesgo que corren las conversaciones de paz entre Abbas y el primer ministro de Israel, Ehud Olmert, impulsadas por el presidente estadounidense, George W. Bush, durante su reciente gira a Oriente Próximo.
Mientras, los cohetes Qassam continúan alcanzando el sur de Israel. Solo hoy unos 25 cohetes y ocho proyectiles de mortero impactaron en el oeste del Negev y causaron algunos daños, aunque ningún herido, informó 'Haaretz'.
Una carretera de la localidad de Sderot --una de las más afectadas por el lanzamiento de cohetes palestinos-- sufrió daños y otro cohete provocó un incendio en el kibbutz de Netiv Haasarah. Cuando los efectivos de bomberos llegaron al lugar, un segundo cohete impactó a una distancia de 50 metros, aunque nadie resultó herido. El Ejército israelí informó de que un tercer cohete cayó a unos 40 metros de una guardería.
CIERRE DE LOS PASOS FRONTERIZOS
Las autoridades israelíes cerraron hoy los pasos fronterizos con la Franja de Gaza en respuesta al lanzamiento de cohetes, de forma que los envíos de ayuda humanitaria han quedado bloqueados, según informó el Gobierno.
El Ministerio de Defensa ordenó a todos los controles fronterizos con Gaza que cerraran los accesos, anunciando que sólo los "casos humanitarios" recibirán la aprobación personal del responsable del departamento, Ehud Barak, para cruzar. "Si hay falta de leche en Gaza, el ministro será consultado para aprobar envíos de leche, y entonces éstos entrarán", explicó un portavoz.
Barak ya había prometido incrementar las operaciones militares israelíes en Gaza, hogar de un millón y medio de personas que en su mayoría dependen de la ayuda extranjera, para frenar el lanzamiento de cohetes por parte de los milicianos.
En este contexto, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA, por sus siglas en inglés) confirmó hoy que sus camiones de provisiones no pudieron pasar a la Franja de Gaza esta mañana. "Gaza está completamente cerrado. Esto sólo empeora la ya de por sí grave situación", indicó el portavoz de la UNRWA, Christopher Gunness.
Antes de esta medida tomada hoy por el Gobierno israelí, las autoridades permitían el paso a Gaza de 15 camiones de la UNRWA cada día con suministros, pero Gunness afirmó que no se sabe cuándo podrán reanudar el envío de ayuda.
Sin embargo, para el portavoz del Ministerio israelí de Defensa, es "inconcebible" que el Gobierno mantenga abiertos los pasos fronterizos para los palestinos y que al mismo tiempo estén "arriesgando la vida" de la población. "Es una señal de que Hamás necesita considerar si quiere continuar con esta situación... El objetivo es no privar de ayuda a la población de Gaza", añadió.
Según Gunness, la UNRWA dispone de suficientes suministros en la Franja de Gaza para dos meses, pero remarcó que las raciones facilitadas por Naciones Unidas sólo son una parte del alimento necesario.