Martes 17.06.2008
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Marruecos subrayó hoy que las negociaciones sobre la cuestión del Sahara Occidental no pueden volver al punto de partida y deben proseguir con una actitud "realista y de compromiso".
Así lo afirmó el ministro de Asuntos Exteriores, Taib Fassi Fihri, en el consejo de Gobierno celebrado este jueves, donde destacó que la misión del nuevo enviado especial del secretario general de la ONU para el Sahara sólo podrá inscribirse en el marco de la resolución 1813.
Dicha resolución, que fue aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU el pasado 30 de abril, pedía a las partes una "visión realista" en el proceso negociador y ratificaba el derecho de los saharauis a la autodeterminación.
Marruecos y el independentista Frente Polisario celebraron el pasado marzo en Manhaset, en las afueras de Nueva York, una última ronda de negociaciones, la cuarta desde que reanudaron en junio de 2007 los contactos directos, y, pese a que no acercaron sus posturas, acordaron reunirse de nuevo en una fecha todavía por determinar.
Las autoridades marroquíes reiteraron hoy su voluntad de continuar "con la seriedad y la buena fe necesarias" esos encuentros y manifestaron su determinación de llevar a cabo el proceso de regionalización, en perspectiva de la aplicación del proyecto de autonomía que propone.
El plan de descentralización de Marruecos, que Mohamed VI anunció el pasado noviembre y denominó una "regionalización avanzada y gradual", comenzará por el territorio del Sahara Occidental y es una reforma estructural de fondo que se basa en los principios de unidad, equilibrio y solidaridad.
Por otra parte, el Ejecutivo denunció hoy "la instrumentalización inmoral hecha por los enemigos de la integridad territorial del Reino sobre la cuestión de los derechos humanos en Marruecos, con el objetivo de poner trabas a los esfuerzos realizados por la Comunidad Internacional para la resolución del conflicto del Sahara".
El ministro de Comunicación y portavoz gubernamental, Jalid Naciri, hizo referencia con ello a la muerte de dos estudiantes saharauis que fallecieron este lunes en la estación de Agadir (sur) cuando protestaban por la falta de plazas para viajar y que una organización saharaui pro derechos humanos calificó de "crimen".
