Martes 17.06.2008
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El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y la totalidad de su equipo de negociadores ultiman los flecos para garantizar lo que será, mañana a partir de las 18.00 horas (hora española) el mayor éxito de su legislatura, esto es, la aprobación del nuevo modelo de cobertura sanitaria que sólo será el prolegómeno del gran desafío de su Administración: la implantación de un sistema económico regulado hasta un nivel casi desconocido por la actual generación de estadounidenses, y la culminación de la ideología del Partido Demócrata en los primeros años del siglo XXI.
Obama ha prolongado, hasta cierto punto, los preceptos de la doctrina Bush en lo que a política internacional se refiere. Pero a nivel doméstico, el primer año de su legislatura ha ido encaminado a lo que sucederá mañana: menos de 16 votos le separan de su primera gran victoria en el Congreso, un sistema sanitario que garantiza, según sus expectativas, una reducción del déficit público a medio-largo plazo y que supone el primer intento en firme para resolver una de las grandes paradojas de la sociedad estadounidense actual: el escaso nivel de atención médica que reciben los ciudadanos.
