Martes 17.06.2008
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Agentes cubanos empujaron y arrastraron ayer a una treintena de Damas de Blanco y las subieron a la fuerza a dos autobuses para disolver su marcha por suburbios de La Habana, que habían convocado como parte de las protestas por el séptimo aniversario del encarcelamiento de 75 disidentes en 2003.
Laura Pollán, portavoz del grupo disidente, declaró a Efe que el ómnibus la trasladó hasta su casa, y calificó lo ocurrido como un "secuestro" porque fueron "obligadas". Los agentes, en su mayoría mujeres vestidas de civil o con uniformes del ministerio del Interior, obligaron a las integrantes de las Damas de Blanco a subir a los autobuses en medio de una operación en la que también participaron policías uniformados para cerrar las calles adyacentes.
Entre las Damas estaba Reyna Tamayo, madre del preso cubano muerto en febrero tras una huelga de hambre de 85 días, Orlando Zapata.
El gobierno cubano acusa a los disidentes de "delincuentes comunes" y "mercenarios" al servicio de Estados Unidos, y niega que haya "presos políticos", pero la oposición afirma que en la actualidad hay cerca de doscientos en la isla.
