La desaparición de la niña británica Madeleine McCann hace casi diez meses en el Algarve vuelve a la actualidad. Un taxista de la localidad costera donde desapareció la pequeña asegura que la noche de su desaparición llevó en su coche a Madeleine, a su madre Kate McCann, que estaban acompañadas por tres hombres, y que así se lo contó en su momento a la Policía.
El diario digital 'Portugal Diario' avanza hoy las declaraciones del taxista de Vila Real de Santo Antonio, localidad muy próxima de Praia da Luz, donde desapareció el pasado 3 de mayo Madeleine, de tres años de edad. Antonio Castela afirma que aunque no ha hecho pública esa información hasta ahora, si informó, dos días después, a la Policía Judicial de lo ocurrido.
"Lo que tengo que decir no es mucho, pero puedo decirlo con seguridad. A las 20:10 de aquel día, 3 de mayo, entraron en mi taxi, en la Plaza de Monte Gordo, tres hombres, una mujer y una niña. A mi lado se sentó un señor, que por casualidad se parece mucho con aquel del que se habló, Robert Murat. Detrás, la señora se sentó en el medio, la niña la llevaba uno de los hombres, ninguno era muy joven, entre los 40 y 50 años de edad", relata el taxista a 'Portugal Diario'.
Antonio Castela prosigue su historia indicando que "la niña estaba vestida con un pijama de color rosa y tenía una chaqueta por la espalda. La señora parecía realmente su madre, Kate, llevaba un chaquetón amarrillo y tenía el pelo recogido hacia atrás, en una coleta".
El taxista asegura acordarse de todo. "Me pidieron que me dirigiese al Hotel Apolo, en Vila Real de Santo Antonio. Es un recorrido de unos 5 kilómetros, que se realiza entre cinco y diez minutos. Por el camino, me di cuenta que la niña tenía una manchita en el ojo y tenía un tic en la barbilla, lo que me llamó la atención, porque mi hijo cuando era pequeño tenía el mismo tic", indicó.
Antonio Castela tiene 67 años y es taxista desde hace 17 y dice que está habituado a quedarse con las caras de las personas. Además, afirma que está seguro de la hora porque "tengo la costumbre de ver el informativo a esa hora, entraron en el momento en que pensaba ir para casa. Es mi trabajo, por eso me fijo en esas cosas, además, también me acuerdo de que llegué a casa sobre las 20:30 y me puse a ver lo que quedaba de informativo", recalcó.
Este testigo que ahora hace pública su versión, dice que "los dejé al lado del hotel, me preguntaron cuánto era, siempre en inglés, les dije que tres euros y medio. El señor que estaba a mi lado me dio cinco euros y salieron. No fueron al hotel, se dirigieron a un todoterreno, uno grande, de color oscuro, que parecía ser un BMW, pero no puedo precisarlo. Me fijé que tenía la matricula amarilla, pero no sé si era inglesa, holandesa o francesa", asegura Antonio Castelo.
El taxista dice que sólo se dio cuenta de la importancia de los clientes dos días después, cuando salieron en todos los medios de comunicación. Entonces, se lo contó a su hijo, que es militar de la Guardia Nacional Republicana (GNR) y "él decidió llamar de inmediato a la Policía Judicial (PJ)".
"Les conté esta historia y el inspector me preguntó si sabía si el hotel tenía cámaras de vigilancia. Le dije que, en principio, tendría. Dos días después, por curiosidad, fui al hotel y les pregunté si la PJ se había puesto en contacto con ellos. Me dijeron que no. Aproveché para intentar saber si las cámaras de vigilancia funcionaban, pero me indicaron que estaban estropeadas desde hace dos años", detalló Antonio Castela.
La PJ confirmó que había sido contactada por el taxista en los días siguientes a la desaparición de Madeleine, pero, al igual que ocurrió con otras denuncias, descartó esta pista después de la investigación. El portavoz de los McCann aseguró que son "declaraciones falsas"
Madeleine McCann despareció el 3 de mayo de la habitación en la que dormía junto con sus hermanos gemelos en el apartamento de Praia da Luz, en el que pasaban las vacaciones. Sus padres se encontraban cenando con un grupo de amigos en un restaurante que estaba a pocos metros de la casa. Desde entonces, no hay rastro de la pequeña, aunque la PJ constituyó como sospechosos formales, al británico Robert Murat, y a los padres de Madeleine, Kate y Gerry McCann.
Sin embargo, este estatus podría ser retirado debido a la falta de pruebas concluyentes, una vez que los resultados de los análisis de ADN realizados a los restos de sangre encontrados por la PJ en el apartamento y en el coche de los padres, no fueron definitivos.