Viernes 06.03.2009
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Un tribunal del sur de Alemania sentenció hoy a una pena de entre un año y medio y dos años de prisión por homicidio al ingeniero civil del tejado de la pista de hielo que se derrumbó en 2006, acabando con la vida de quince personas e hiriendo a más de 30, algunas de ellas de gravedad.
La tragedia ocurrió en el centro vacacional de Bad Reichenhall, cerca de la frontera con Austria, en enero de 2006, cuando el tejado de la pista se derrumbó después de una gran nevada. Alrededor de 50 personas quedaron sepultadas en el interior. Entre los fallecidos había doce niños.
El juzgado de la cercana localidad de Traunstein sentenció que un mal proyecto del ingeniero Walter G., de 68 años, se encuentra entre las causas del colapso. El presidente del tribunal, Karl Niedermeier, dijo que el acusado incumplió gravemente su deber de garantizar la seguridad de la instalación. Además, en el juicio se absolvió a otro ingeniero civil y a un arquitecto, de 55 y 64 años de edad, respectivamente.
Aunque muchos periódicos alemanes y austriacos señalaron entonces que la estructura del edificio era insegura, el presidente de Bad Reichenhall negó que se tuviera constancia del riesgo que suponía para los usuarios este edificio, construido en 1972. Después del suceso, muchos edificios en Alemania con tejados planos fueron cerrados como medida de precaución.
