Viernes 06.03.2009
Hemeroteca web
|
RSS
![]() |
| FOTO: Carmen |
El escepticismo cunde entre los santiagueses que viven en Curros Enríquez (rezan por que sea una obra inconclusa, y no otra mamarrachada urbanística). La opinión de una residente resume el tema: "Los bancos que adornan el final de la calle se acompañan con esta especie de jaulas con adoquines mal puestos y cerradas con alambres".
Si quiere denunciar alguna situación que considere debe mejorarse, envíenos una fotografía y la publicaremos en www.elcorreogallego.es.

Vómitos en el casco viejo santiagués
Fuente que no mana en Compostela
El río Sarela recibe vertidos blancos
Un cajero compostelano pintarrajeado