Viernes 06.03.2009
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| FOTO: Fernando Blanco |
El paroxismo de algunos pintamonas alcanza cumbres nunca holladas por la estupidez humana. Este tachón en una oficina de cambio compostelana da fe de ello. Vamos a ver, si su autor es nacionalista, mete la pata al borrar el español de entre las demás lenguas foráneas. Y si no lo es, necesita un vigorizante cerebral. Multa ya.
Si quiere denunciar alguna situación que considere debe mejorarse, envíenos una fotografía y la publicaremos en www.elcorreogallego.es.

Vómitos en el casco viejo santiagués
Fuente que no mana en Compostela
El río Sarela recibe vertidos blancos
Un cajero compostelano pintarrajeado