Lunes 08.03.2010
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Hace poco fue noticia el castigo a un colegio porque un alumno sufrió acoso escolar. Por desgracia, en los últimos tiempos proliferan las noticias sobre autoridades académicas incapaces de ejercer sus funciones y profesores que sufren ansiedad y depresión ante la imposibilidad de mantener un orden mínimo en las aulas. En una edad tan delicada para su formación, los jóvenes tienen que ser conscientes de que el respeto y la corrección en las formas son exigencias mínimas ante cualquier situación.
Los padres tienen que contribuir a ello en lugar de ponerse, por lo general, de parte de sus hijos y transmitirles así una falsa sensación de impunidad ante su mal comportamiento. Lo importante es poner los medios no sólo para sancionar, sino también para prevenir estas conductas.

¿Deixádeme ser libre? Sí, pero...
Mensaje a los cabestros: "Así, no"
Pintada ‘sobre mojado’ en Compostela
Ensucian la imagen de un lugar turístico