Viernes 06.03.2009
Hemeroteca web
|
RSS
En nuestros días, un 16% de las familias españolas (una de cada seis) se ve obligada a suspender un tratamiento médico que necesita alguno de sus miembros por falta de dinero. Algo verdaderamente dramático. Ante esta situación, no puedo hacer menos que invitar a todos a hacer una seria reflexión sobre este asunto. A las familias, si resulta que ese es su caso, les diría que, en el futuro, sean más previsoras y que ahorren el dinero sufi- ciente para las cosas realmente necesarias.
Es frecuente ver cómo hay quien vive muy despreocupadamente y por encima de sus posibilidades, sólo por estar al día en las últimas modas. Al Estado, por su parte, le diría que no despilfarre tanto y que no abandone a sus ciudadanos a su propia suerte. El mayor bien de un Estado es su propia población.

Vómitos en el casco viejo santiagués
Fuente que no mana en Compostela
El río Sarela recibe vertidos blancos
Un cajero compostelano pintarrajeado