Martes 17.06.2008
Hemeroteca web
|
RSS
Cuando publiqué La niña Saral me dedicó una página entera en un periódico. Y con Dadín Abelar lloró con la muerte de Dadín, y calificó el libro que "na literatura de Galicia é un acontecemento histórico" pues por algo el eminente crítico (de la RAE y premio Príncipe de Asturias), profesor Ricardo Gullón, había puesto esas dos obras entre las más bellas del mundo en Poema en prosa en paralelo con todo lo mejor que aquel señaló.
Abuín me dedicó artículos, peticiones de que yo figurase en todas las antologías, cosas de las que me enteré siempre por otros. Cuando lo operaron del corazón aquí, en El Modelo, hice durante un tiempo de animadora pues me decía que estaba "moi abatido", hasta que al fin me dijo que ya no me preo- cupara más, que estaba perfectamente bien. ¡Cuánta gratitud le debo a este amigo entrañable y generoso, inspirado poeta, nunca inquisidor de los silencios! Xa non estás aquí. Teu corazón era verdadeiramente un Pedrón de Ouro. Agora esa lúa nos beizos bicará a alma túa poñendo sempre nas noites da terra que te envolve un brilo de prata solermiño que nunca ha de vencer o sopro revoado do inverno. Descansa, amigo. Para ti, un rezo eterno da nosa raza saudosa feita de luar.

¿Deixádeme ser libre? Sí, pero...
Mensaje a los cabestros: "Así, no"
Pintada ‘sobre mojado’ en Compostela
Ensucian la imagen de un lugar turístico