Viernes 06.03.2009
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Buscar soluciones: En un momento de crisis como el actual pocas son las alternativas que se pueden ofrecer. Asistimos ahora a un proceso político destinado a intentar un gran pacto nacional para conseguir reactivar la situación económica y, especialmente, rebajar el paro. Sin duda, sería importante obtener ese acuerdo, básicamente, porque todos debemos remar en la misma dirección. Sin embargo, se antoja difícil conseguirlo, pero no por la inexistencia de soluciones reales, sino por lo encontrado de las posiciones e intereses políticos. Las alternativas para reactivar la economía, en el fondo, dependen, sobre todo, de matices.
La importancia del acuerdo radica en dar una señal a los mercados de que existe una predisposición por parte del Estado (y aquí el Estado somos todos) de esforzarse para salir de la crisis. Especialmente esa imagen es trascendental para favorecer la confianza de los inversores extranjeros en nuestro país. En un mundo tan interrelacionado en el que la comunicación y la apariencia son esenciales, los mensajes que transmitas son los que finalmente van a guiar muchas de las acciones de inversión.
Mensaje positivo: El pacto entre partidos demostraría la intención de trabajar codo con codo para reactivar la economía. Lo que interesa es acreditar la capacidad de buscar remedios al problema, más que las soluciones en sí, pues todos saben que quedan pocas por inventar. Cuando tratas con inversores de otros países te das cuenta de que tienen claro que España es un Estado del que hay que huir. Especialmente esta idea se percibe en uno de los centros económicos mundiales más importantes, la City londinense, donde la imagen que damos es bastante deplorable. No solamente como consecuencia de las malas estadísticas y perspectivas económicas, sino también por la permanente falta de entendimiento y crispación entre los partidos políticos. No entienden cómo en una situación como la actual no existe una mayor capacidad de diálogo y por qué permanentemente se está descalificando al Gobierno. Sin duda, este no es el camino. La cordura impone el acuerdo que, por desgracia, dudo que finalmente llegue. Spain is different.
Galicia: La capacidad de la Xunta para afrontar la crisis es, siendo realistas, escasa. Poco más se puede hacer de lo que actualmente se realiza. Es significativa la acción, muchas veces callada, del IGAPE apoyando a las empresas gallegas, especialmente a través de avales para préstamos y operaciones financieras. Esa garantía que ofrece el Instituto está permitiendo que muchas empresas en dificultades puedan acceder al crédito y continuar con su trabajo. Este, dentro de sus limitaciones, sí es el camino a seguir.

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