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PILAR VIDAL LÓPEZ

“De algo hay que morir”

28.05.2013 
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Oímos muchas veces a los fumadores decir que no son capaces de dejar de fumar. No es fácil dejar el tabaco debido a un alcaloide llamado nicotina que contienen los cigarrillos, una sustancia muy adictiva. Pero merece la pena intentarlo. Si no fumamos, nos sentiremos mejor. Por eso cada año el 31 de mayo se celebra el Día Mundial Sin Tabaco, dedicado a señalar los riesgos que esa adicción conlleva para la salud, que es la causa, directa o indirecta, de la muerte o incapacidad de unos 6 millones de personas en el mundo cada año. También pretenden promover políticas eficaces para que se reduzca su consumo.

Aproximadamente el 50% de la población consume o ha consumido tabaco. Si hiciésemos una estadística, la proporción de fumadores varones es tres veces mayor que la de las mujeres. Detrás de cada fumador hay una historia diferente de cómo o por qué comenzó a fumar. Siempre se comienza, porque vemos como lo hacen otros, por mimesis o imitación; los niños o adolescentes, porque se creen mayores; porque pensamos que socialmente queda bien,.... Por desgracia, en muchos casos, el consumo de tabaco es para toda la vida. No hay razón alguna para comenzar a fumar, el cuerpo necesita alimentos, descanso, agua y hacer ejercicio, pero no necesita el tabaco. El primer cigarro que se fuma, sabe mal, nos produce mareo, nos pica la garganta y a veces se vomita, pero continuamos fumando, a pesar de que todos somos conscientes de que el tabaco nos acorta la vida y es la causa de muchas enfermedades.

Las consecuencias del tabaquismo suceden poco a poco y a largo plazo. El hábito de fumar conlleva a desarrollar problemas de salud tales como enfermedades cardíacas, pulmonares y distintos tipos de cáncer que afectan al estómago, vejiga, pulmón, garganta, boca... Los fumadores son más sensibles a padecer infecciones como bronquitis y neumonía. También padecen halitosis o mal aliento persistente y su rendimiento físico a la hora de hacer deporte es reducido.

Existen falsos mitos muy utilizados por los fumadores como “Si dejo de fumar me volveré irritable”, puede que al principio del dejar de fumar, dependiendo de cómo se afronte, se esté un poco más nervioso de lo habitual, pero si estás convencido de que lo tienes que dejar, es pasajero. “Fumar un cigarrillo me relaja” eso es porque el cuerpo está muy acostumbrado a la nicotina, de hecho lo que de verdad relaja son las inspiraciones profundas que haces cuando estás fumando. “El aire contaminado de la ciudad es más peligroso que fumar”, la concentración de elementos tóxicos de la polución de una ciudad son unas 400 veces inferior a la concentración de sustancias contaminantes que se desprenden del humo del tabaco y afectan, no sólo a los que fumen, sino a las demás personas, fumadores pasivos. “Sólo fumo tres o cuatro cigarrillos al día, y eso no puede ser malo”; no es tan importante la cantidad que cigarros que se fuman, sino el tiempo que hace que se fuma. Los beneficios sólo se obtienen cuando dejamos de fumar. “Yo lo puedo dejar cuando quiera”, es una excusa para seguir fumando. “De algo hay que morir”, las enfermedades derivadas del consumo de tabaco no matan al instante, sino que pasamos muchos años enfermos antes de morir. “En los momentos difíciles, un cigarrillo me ayuda a resolver la situación”, mentira, al terminar el cigarrillo el problema continúa. “Ya intenté una vez dejar de fumar y volví a recaer, y si lo vuelvo a probar me volverá a pasar lo mismo”, algunos ex fumadores volvieron a recaer, pero si te lo propones y estás convencido, no volverás a fumar. Si has sido capaz de dejarlo una y otra vez, puedes hacerlo definitivamente.

Con la Ley Antitabaco se consiguió que, aproximadamente, un millón de personas dejasen de fumar y evitar la muerte de un 13% de fumadores pasivos. Ayudó mucho el hecho de que esté prohibido fumar en ciertos lugares, como bares, locales de ocio, restaurantes, edificios públicos etc. y a la vez que ese hábito no esté tan bien visto. Las ventas de cigarros han caído en un 16%, no quiere decir que se fume menos, sino que hay menos gente que fuma.

Dejar de fumar es difícil, pero se consigue y los beneficios que obtenemos se notan en poco tiempo.