Viernes 06.03.2009
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Las gallinas que entran por las que salen: La economía española está incumpliendo en este momento las condiciones exigidas para permanecer en la Unión Monetaria Europea, especialmente en lo que se refiere al déficit público. Hasta ahora, ha sido Grecia quién ha recibido por parte de la UE un duro varapalo por su gestión ante la crisis. España tiene que tomar medidas. Sin duda es importante demostrar con hechos que vamos a hacer los deberes. Dentro de esa política se encuadra la subida del IVA. Como bien dice el humorista José Mota, la economía se basa en la máxima: "las gallinas que entran por las que salen". Y no hay más. Es decir, si se quiere realizar gasto público son necesarios ingresos para mantenerlo. Sino existen ingresos no podrá atenderse ese gasto salvo que nos endeudemos, o sea, que se incremente el déficit público. En resumen, no entran las suficientes gallinas para suplir a las que salen. Las soluciones son dos, o una combinación de las dos: aumentar los ingresos o disminuir el gasto.
Opción del Gobierno Zapatero: Queda claro que no está dispuesto a disminuir de forma genérica el gasto público, al menos el que afecte al gasto social pero, esperemos, tampoco el que esté vinculado a inversiones en obras estratégicas como el AVE a Galicia. A veces resulta muy fácil decir que se limite dicho gasto público, pero ¿dónde se recorta? Sin duda que sea en las obras que se hacen para los demás, pero no en las que nos interesan más a nosotros ? Viéndolo así, a lo mejor no es mala idea pensar en aumentar los impuestos. Sin duda es necesario racionalizar el gasto público, pero es realmente complicado hacerlo, ya que requeriría un funcionamiento mucho más eficaz de las Administraciones Públicas, algo que todavía está muy lejos de poder conseguirse. También, por ejemplo, en el Ministerio más inversor, el de Fomento, podría mantener su ritmo con sistemas que combinasen la inversión pública con la privada.
Aumento del IVA: Desde el punto de vista impositivo, al ser un impuesto lineal, no distingue entre rentas bajas o elevadas y dificulta la redistribución de la riqueza. Sin embargo, a muy corto plazo, hasta que entre en vigor, supondrá la reactivación del consumo. Lo difícil es saber si con el aumento posteriormente se retraerá dicho consumo. Todo dependerá de la reactivación económica. Si, como estima el Gobierno, mejorará la situación, el consumo no se verá afectado, con lo que si se producirá un incremento de la recaudación. Además, este incremento será de gran apoyo en un futuro para las arcas del Estado, máxime cuando muchos impuestos se encuentran transferidos. Ya verán como cuando la economía vaya bien, ni PP ni PSOE, se acordarán de bajar el IVA.

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