Viernes 06.03.2009
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COMIENZA septiembre. Llega para muchos la vuelta al trabajo, y para otros la retoma de búsqueda de empleo. La crisis sigue golpeando duro, y suena el despertador imaginario llamándonos a volver a volcar la mirada hacia lo que ocurre más allá de las fronteras de nuestros propios parámetros. Para millones de españoles, días más cortos equivalen a más tiempo dedicado a trabajo intensivo, ayuda a los niños con los deberes, y otras responsabilidades. Y en tiempos de crisis, sobrevivir no es fácil.
También se produce un extraño fenómeno mediático. De repente, los medios de comunicación vuelven a dedicar espacio a noticias de transcendencia internacional. Para los no-asiduos de la información, debe de parecer como si el mundo volviese a existir.
Dirigiendo la mirada hacia el este, de plato principal toca: negociaciones directas entre Israel y el Gobierno del presidente palestino Mahmoud Abbas, mediadas por Estados Unidos. También está la supuesta retirada estadounidense de Iraq, la cual no constituye ninguna retirada ya que la ocupación sigue en vigor. Pakistán no puede salir de la tragedia causada por las recientes inundaciones. Guantánamo sigue hospedando una cárcel ilegal. Además, sigue creciendo la diferencia entre pobres y ricos en todo el mundo. El desempleo en España sigue superando a todos los países de la eurozona. Dejo la lista abierta con un gran etcétera.
No tiene por qué ser así de gris el panorama. El comienzo de septiembre también trae alegría. Por ejemplo, hoy cumplen años aproximadamente una de cada 365 personas del mundo. A los que les toque tarta, apagarán las velas con una sonrisa. Los niños que tienen la fortuna de recibir una educación volverán a clase en breve. Trae la promesa de nuevas aventuras, plenas de posibilidades.
No permitas que este invierno te coma las ganas de vivir. Con pequeños gestos podemos cambiar el mundo. Mantén la memoria de la luz del sol para recordarte que si no la queremos para nosotros, tampoco queremos participar en la perpetuación de pobreza y terror para millones en el mundo. Despierta, pero no como te lo exige el despertador, sino como te lo piden tus entrañas y tus sueños de un mundo un poco más libre.
Escritora y periodista

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