Viernes 06.03.2009
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La trayectoria como galerista de Cocha Fontenla es digna de ser reseñada muy positivamente. Basa su quehacer en un magnífico aprendizaje y es una profesional seria y creativa. Tras doctorarse y ser profesora, por un tiempo, en el departamento de Historia del Arte de la Universidade de Santiago, emprendió su labor en el mundo de la producción, promoción y comercio del arte contemporáneo. Su punto de partida al respecto se vincula a dos experiencias: aquel bello proyecto que tuvo lugar, en clave experimental en Santiago, en la Chocolatería -concretamente en Orfas 15- y, de una forma más perseverante, en esa creación suya que fue la Galería C5 Colección, abierta entre los años 2003 y el actual en un rincón mágico, sito en la Travesa da Universidade, 1. Ahora asistimos al principio de una nueva experiencia que lleva su firma. En la calles Conga 9 y Xelmírez 11, en un viejo inmueble acertadamente restaurado -muy cerca de la plaza de Platerías- instala su nuevo proyecto; responde a la denominación Factoría Compostela y va a funcionar al tiempo -y en paralelo- que esa otra Factoría Habana, creada hace muy poco, en la capital cubana, por nuestra galerista. La experimentación, el fomento de la producción artística contemporánea y la dinamización de la actividad creativa están en el arranque de la gestión de esta mujer intrépida, arriesgada y con la formación debida. Ella, que se ha sabido formar en ámbitos tan complejos como en el de la puesta en valor del patrimonio inmueble, tiene una visión fresca y viva de este mundo que se construye, día a día, desde muy diferentes posicionamientos estéticos. Galicia, con Concha Fontenla en Santiago, ha dado un paso más en la generación de un modo de hacer, de promocionar, de vivir el arte. Por el riesgo que asume y por el ideal que conlleva su trabajo, tan original y valioso, se merece el triunfo.

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