Viernes 06.03.2009
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Sois unos ignorantes, dice Juan Tardà a quienes le critican sus deseos mortuorios hacia el Borbón. No os dais cuenta, argumenta el diputado, de que ése era el grito de los sublevados en el Guerra de los Segadores, cuando el canónigo Pablo Clarís proclama la República Catalana, se alía con los franceses y luego tiene que reconocer deprisa y corriendo a Luis XIII de Francia como conde de Barcelona.
Los listos, en efecto, eran los sublevados catalanes, pues siendo la revuelta contra Felipe IV, penúltimo rey de la casa de Austria, éstos ya gritaban "Muera el Borbón" sesenta años antes de que Felipe de Anjou se convirtiese en el primer monarca de esa dinastía bajo el nombre de Felipe V. A eso se le llama anticipación, clarividencia y precognición. El episodio sólo sería comparable a escuchar en las guerras carlistas el grito de "Tarancón, al paredón".
"Esta polémica -dijo el primario de Tardà, según definición exculpatoria de Bono- denota ignorancia". ¡Y tanta! Basta superponer sus palabras a una cronología correcta para advertirlo. No sabíamos que cuando el hombre pronunciaba esa frase estaba haciendo autocrítica.
Él no sólo entierra e incinera la Constitución a la que ha jurado fidelidad, sino también la historia, la aritmética y las matemáticas. Todo ha de doblegarse ante ERC y su interpretación del mundo. Tardà piensa que a su clientela le importa bien poco si expone un desfase de sesenta años arriba o abajo; si los segadores gritaban "Muera el Habsburgo", o si la república de Clarís es o no un objetivo deseable. Toda la filfa vale con tal de acrecentar la vocación de mosca cojonera y de seguir chupando del bote para inundar de embajadas el orbe terráqueo. Malo será que en alguna de ellas no lo acojan de agregado cultural cuando se acabe el chollo del tripartito. Porque es de esperar que los catalanes consigan sobrevivirlo.

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