Lunes 22.12.2008
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NI EN la teoría ni en la práctica, el modelo de organización política, la forma de entender la política y de establecer las prioridades de acción y agenda que representan y promueven los dos sectores que se enfrentaron en la última asamblea del Bloque Nacionalista Galego, son proyectos intercambiables entre sí. Algo más que matices los diferencian y distinguen.
El modo de entender la política y de relatarla, de construir la estrategia y expresarla, no es ajeno y sí esencial a la estrategia en la que supuestamente se conjugan fines y medios; es decir, los principios. Por lo que nada más lógico que de existir diferencias en tales casos, éstas persistan independientemente de que el desarrollo de los acontecimientos y las circunstancias condicionen y/o modifiquen las probabilidades de consenso y disenso.
Probablemente, nunca como hasta ahora el BNG ha explicitado la existencia de una imagen bifronte: conservadores y renovadores, aunque en uno y otro grupo existan de lo uno y de lo otro, si bien en proporciones coherentes con el rasgo dominante en cada uno. Son dos posturas políticas y dos concepciones ideológicas, pero también dos culturas, dos identidades, dos maneras de ver el mundo y vivir la vida, dos estilos y, porque negarlo, dos estéticas: una leninista y otra volteriana.
Esa distinción estética no peca de frivolidad: sitúa la divergencia en el cruce de los ejes de la libertad y la igualdad.
La igualdad en libertad como conquista no es entendible en la metáfora de las abejas, utilizada por Zygmunt Bauman: poder cambiar de colmena e integrarse en el nuevo enjambre sin que nadie te rechace. No es eso, por cuanto ni el modelo de producción ni el orden por el que se rige la colmena son cuestinados: una abeja pude irse y otra ocupar su sitio, porque trabaja con la misma laboriosidad y asume con igual docilidad las reglas por las que se conduce el sistema de vida de las abejas. Una colmena, como organización, no es diferente de otra colmena, y funcionan de manera casi idéntica.
En ese sentido metafórico, la UPG representa el papel del guardián del espíritu de la colmena. En suma, la ortodoxia.
Las aspiraciones de libertad e igualdad que anhela Encontro Irmadiño se mueven en otras coordenadas: las de la heterodoxia. Eso supone una búsqueda de la razón que no da nada por preexistente: el futuro hay que construirlo a partir de una realidad compleja en la que están en disputa los intereses del orden ya establecido, los intereses de quienes aspiran a modificar ese orden o, simplemente, a sustituir a quienes lo detentan, los valores, las pasiones y las utopías.
En palabras de Slovoj Zizek, la verdadera política cambia los parámetros de lo que se considera posible en la constelación existente.
Nada de lo hasta aquí dicho es nuevo. Tampoco la asamblea ha dado como resultado un cambio en la correlación de fuerzas ya existente en el BNG. Pero para los irmandiños el problema es que, a cada paso, el Bloque se parece más a un colmena y menos a una organización política.

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