Miércoles 22.05.2013
| Actualizado 14.03
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TRAGEDIA EN la ría de Muros. La ría volvió a ser cruel con Porto do Son al convertirse en el escenario de la muerte de un vecino de este municipio tras chocar con una batea del polígono muradano la embarcación en la que trabajaba como tripulante. Dolor y consternación causó el fallecimiento de este padre de familia en un pueblo que cada cierto tiempo se ve golpeado por una noticia de esta índole.
Aún está en el recuerdo la muerte de dos primos que practicaban submarinismo en octubre de 2010. La fatal coincidencia quiso que los dos jóvenes fallecidos fueran familiares de los marineros del pesquero Volverán, con base en Porto do Son, que naufragó en marzo de 1986 debido a un fuerte temporal. Cinco miembros de la misma familia murieron en el siniestro ocurrido a sólo dos millas de la costa cuando estaban a punto de regresar a tierra.
Ahora la fatalidad quiso que un vecino de A Silva, en Portosín, padre de tres hijos de corta edad, pereciera en el mar en un día en el que Noia parece que ve más cerca la variante que tanta falta le hace para descongestionar su casco urbano.
La empresa constructora Puentes y Calzadas confirmó ayer que las obras del nuevo vial ya se encuentran ejecutadas en un sesenta por ciento. Son millares los conductores que cada verano sufren las retenciones que se forman a la entrada y salida de Noia debido a que es necesario pasar por su casco urbano para dirigirse desde Santiago a las playas de Porto do Son.
También ayer se comenzaron a colocar las dos primeras vigas del puente sobre la ría que incluye el trazado de la variante. Además, la Consellería de Medio Ambiente volvió a confirmar que se va a ejecutar la conexión directa entre el corredor y la nueva carretera.
Este verano ya se comprobó que en caso de retrasar esta obra, como parece que se quería hacer, las colas se iban a trasladar de Noia a la glorieta de entrada y salida del corredor, en Ceilán, con el consiguiente peligro para los conductores, ya que en la vía de alta capacidad se puede circular a una velocidad máxima de cien kilómetros por hora. Uno de lo que más luchó por esa infraestructura fue el alcalde de Porto do Son, Luis Oujo, al ser uno de los municipios más afectados si no se hacía la conexión aérea.
Sin embargo, parece que aún queda otro verano por delante antes de que la variante esté concluida en su totalidad, aunque ya estuvo mucho más lejos su finalización.

22.05.2013
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