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RESEÑA MUSICAL

RAMÓN G.BALADO

Arturo Tamayo dirige a la O.S.de Galicia

29.10.2015 
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La O.S. de Galicia dirigida por A.Tamayo, cubre la cita de conclusión de las IV Xornadas de Música Contemporánea en el Auditorio de Galicia-21 h.-, homenajeando a Enrique X.Macías por Clamores y Alegrías, entre el estreno español de Metástasis de Iannis Xenakis y las Tres piezas para orquesta Op.6 de A.Berg. Es Tamayo uno de nuestros directores dentro del repertorio contemporáneo, ya desde los años en los que siendo compositor, se encontró con L.de Pablo y su Estudio Alea. Había intención de apostar por nuestra época, pero entonces eran escasas las visitas que recibíamos, siendo los más avezados M.Gielen y Bruno Maderna. Su trayectoria, siempre por Europa adelante, le permitió estudiar con Boulez y en el Conservatorio de Friburgo con W.Fortner y K.Huber, además de dirección de orquesta con F.Travis, antes de completar en el 76 con W.Rowicki en Viena. Afrontó estrenos absolutos en la Donaueschinger Musiktage y en la Deutsche Oper berlinesa, Tutuguri de W.Rhim de quien dará a conocer Jacob Lenz. En el Festival de Schwetzinger, Ophelia de R.Kelterborn en el 84 y cuatro años después, La Celestina de Mauricio Ohana, al mismo tiempo que en la Berliner Festwochen, la primicia de Los Álamos  de M.Neikrug en la Deutsche Oper. En la Staatsoper vienesa, el estreno de Tanz-Schul de M.Kagel en 1991.

Enrique X.Macías, nos fue dejando algunos testimonios fonográficos  como el publicado por Miso Records,  que destaca obras como Itinerario de luz con la London Sinfonietta con M.Foster y tratamiento electrónico deM.Azguime; Iubilaeum  por el Ensemble TM+, dirigido por L.Cuniot o la Sonata a cargo de Roberto Bolea.  Clamores y Alegorías, su obra postrera, se dio a conocer por la O.F.de Gran Canaria, dirigida por A. Leaper en el Festival de Canarias de 1996. Compuesta para tres orquestas, que persiguen efectos de espacialidad sonora, representa el más acabado trabajo del autor, por su sutil variabilidad tímbrica. Entonces, compartía programa con obras de Stravinsky y Zemlinsky. 

Xenakis y su Metástasis, modelo para B.Serrou de una conjunción entre música y matemáticas, obra de 1955 que supone una alternativa al serialismo en boga, poniendo de manifiesto de recurrir a la masas controladas por el cálculo de laas probabilidades y la teoría de los conjuntos. Es el nacimiento de la música estocástica y que llevará a críticas de sus compañeros que le tildarán de demasiado involucrado  con las matemáticas. Berg dedicará a su maestro Schönberg las tres piezas para orquesta Op 6, compuestas entre 1913-14, siendo la segunda Reigen, un posible esbozo para una de las escenas de su ópera Wozzeck. Para Th.W.Adorno, la tarea formal de las piezas consiste más bien en dejar que surjan por sí mismos sus propios temas. Quedarán sin más como las obras puramente sinfónica de Berg.