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{reseña musical}

RAMÓN G. BALADO

El pianista Alfonso González en la Escuela Berenguela

08.06.2015 
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Concierto en la Escuela Berenguela a cargo del pianista Alfonso González-21 h.-, alumno de Alexander Gold y que realiza actualmente el 4º Grado en Salamanca en su Conservatorio y en donde tuvo su primera experiencia dirigido por Kevin Edusey.  Asistió a cursos de Ana Guijarro, Marta Zabaleta, A.Rosado, Alexander Kandelaki, Ferenc Rados, Edith Fischer y Kennedy Moretti.  Cuenta con un Premio del Concurso Jacinto Guerrero de Toledo.  En su programa, asistiremos a una selección de obras que van del barroco al clasicismo, hasta adentrarnos en el romanticismo y el impresionismo.   J.S.Bach estará por su Preludio y fuga en la m. del II Libro de El clave bien temperado, una perfecta continuación del anterior aunque en su conjunto no tenga la misma unidad ya que el conjunto de las piezas que lo integran se escalonaron a lo largo de varios años. En resumen y para cada uno de los dos libros, se observa que el lenguaje musical estaba en plena evolución.   Beethoven cuenta con su Sonata en Mi M. Op. 102, obra que según Glenn Gold resalta por su carácter rapsódico global, creado por la aproximación inhabitual de los movimientos. Volverá a observarse en otras obras, como es el caso del Cuarteo en do sost. m. Op 131.

Chopin tendrá dos obras: la Berceuse Op. 57, a la que Bay y Gay considera como un nocturno más. En ella, lo admirable consiste, no, como en la Barcarola, en lo estructural ni en lo armónico, sino en lo imaginativo de la variación, tanto desde el punto de vista melódico como pianístico. Del polaco-francés,  la Polonesa-heroica Op. 53, que para el citado musicólogo gallego es la favorita de todos los públicos ya que ninguna es como ella brillante, sostenidamente impetuosa y abundante en bellas melodías.  Debussy por Le plus que lent, que el autor confesaría haber compuesto dentro del estilo de la música de café, para los variados personajes que se daban cita en los five o´clock, en donde se encontrarían las damiselas coquetonas. Durand, que la publicaría en 1910, animó a otra edición orquestal. Debussy entonces, estaba embargado en otra de sus obras cimeras: El segundo libro de los Preludios cuyas intenciones estaban distantes de las realizadas por Chopin.   Cesar Franck, en esta línea, se escuchará por su Preludio, coral y fuga, obra que tuvo su presentación en la Sociedad Nacional parisina a comienzos de 1885, confiada a la pianista Marie Poitevin quien sería además su dedicataria, logrando un gran éxito en su presentación. Cerrando el círculo, el autor con esta obra abandona el díptico preludio y fuga, que J.S.Bach había llevado hasta su máxima expresión. C.Franck maestro de maestros, había tenido entre sus alumnos a Ernest Chausson a Henri Duparc y a Gabriel Pierné.