El Correo Gallego

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{RESEÑA MUSICAL}

RAMÓN G. BALADO

La soprano Bonnie Cooper

28.01.2015 
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Apreciable concierto el que nos dejó la soprano Bonnie Cooper en la Escuela Berenguela, acompañada por la pianista Carmen Carreiras para un programa que se repartían entre canciones de García Abril y Mompou y los lieder de alto riesgo, desde R.Strauss y A.Berg hasta los Bettl-Lieder de A. Schönberg. Tres de cada uno de ellos. Cuidadosa atención a cada forma y estilo para una cantante de timbre consistente y un volumen magníficamente controlado en todo su registro, además una riqueza de armónicos que contribuyen a realzar la calidad de sus resultados interpretativos. Formada de la Universidad de Ottawa con Ingemar Korjus, cuenta en su haber con roles como Nora de Riders to the Sea de Vaughan Williams, el Pájaro de La zorrita astuta de Janacek y Suor Genevieffa de Suor Angelica de Puccini. Es fundadora del Granta Camerata de Cambridge y en Galicia trabaja con los coros Thalassa de Marín y el Liceo de Villagarcía.  Carmen Carreiras, en perfecta química con ella, cuenta con excelente escuela: fueron sus maestros Ana Vega Toscano, J.Achúcarro, A. Gold, A.Cano o M.Carra y en el repertorio camerístico, amplió fundamentos con D.Quiggle, E.Tieles,A.Garrido y Anna Puig.  Las canciones de la Cantata Alegrías de G.Abril como su Coita, consiguieron sorprendernos por la claridad de su dicción y comprensión del valor de la poética, que en el caso del texto de A. de Las Casas, destacó por su delicadeza, no menos que en la Aureana do Sil de Mompou.  Por exigencias vocales, esa segunda parte del R.Strauss en Zueignung y Allerseelen y muy en especial por las coloraturas de Amor, aventura del dios-niño caprichoso de las Sechs Lieder op. 68.  Quizás su mejor momento  ampliado en el Berg de las tres elegidas: Liebesode, In Zimmer y Die Nachtigall, pero lo más detallista fueron las tres canciones de cabaret de A.Schönberg, la picardía de Gigerlette; Galathea acunándose en la poética de Wedekind y la ensoñadora Arie aus dem Spiegel.  Por lo seguido, nos queda un precedente abierto a una próxima visita de esta soprano, entre otros proyectos que abarcan la idea que proyecta la Escuela Berenguela al que podremos  acercarnos en el Paraninfo. El motivo, el centenario de A.Scriabin a través de su obra pianística.  La O.S.G., con su titular Dima Slobodeniouk, nos brindó su Sinfonía nº 3 Op. 43 (El poema Divino), entre obras de J.Sibelius y M.Balakirev a finales de octubre pasado.  Scriabin, personaje curioso que se manejó con un exacerbado cromatismo en sus obras para el piano y que había frecuentado los círculos teosóficos. Su influencia inmediata será palpable en compositores posteriores como Obouhov y Wyschnegradsky, además de las vanguardias rusas de los años veinte. Alexandre Scriabin había sabido tratar el legado recibido de Chopin y F.Liszt.