Lunes 22.12.2008
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'espazos sonoro', en su acostumbrada propuesta de panorámicas musicales, contará para esta tarde en Bonaval _20.00h._, con la actuación de Arianna Savall, arpista y cantante, secundada por el grupo Hirundo Maris, para el caso un quinteto que la incluye y que integran P.U. Johansen (tenor, hardinfele y mandolina), S. Lilleheier (dobro y guitarra), M.A. Cordero (contrabajo) y las percusiones de D. Mayoral, en un programa que llevará el nombre genérico de Peiwoh, conjunto de cantos del norte y del sur sobre una inspiración taoista. El resumen, es su reciente entrega discográfica con el sello Alia Vox. Peiwoh quedará como un mítico príncipe arpista creador de un instrumento encantado al tiempo una leyenda china y, en lo musical, podremos entrar en tradiciones que van de los sefarditas o hispanos en general, a otras aproximaciones por espacios nórdicos.
Arianna Savall se formó en Toulouse con R. Lislevand, ampliando estudios con A. Lawrence-King. En el canto, se la pudo seguir desde su estreno en el Theater Basel con la ópera barroca Ópera seria, punto de partida hacia un Orfeo de Montverdi en el Liceu, un pasticcio haendeliano Arianna, un rol en Celos, aún de Ayre matan de J. Hidalgo o en el Monteverdi de Il combattimento di Tancredi e Clorinda. Colabora asiduamente con Hesperion XXI y su primera tentativa discográfica sería Tonos humanos, prosiguiendo con Bella Terra y este Peinwoh, cuyo título encabezará el recital.
Peiwoh, en el disco, toma poéticas de Lorca, Rilke, J.R. Jiménez, Martí i Pol, o San Juan de la Cruz, Rumi y Francisco de Asís, adornándose en lo instrumental por el apoyo que otorgan la tiorba, el hardinfele, el satur y el buzuki, la lira de cuerdas y la guitarra española, además del complemento de percusiones.
Para su apreciación crítica, Stephanie Marshall comenta que, con humildad y renuncia a toda grandilocuencia, las frescas sonoridades de Arianna se imbrican de modo más natural con las letras, alcanzando la voz de la intérprete a llenar de calidez atmósferas de cariz intimista. En el 'Vía Stellae', su padre Jordi Savall mediría un reto de libre vuelo con Carlos Núñez, precisamente, en 'Bonaval', abarcando en su trazado lamentos y folías célticas desde los márgenes atlánticos hasta las aportaciones del Nuevo Mundo. Experiencia tentadora por lo novedoso y con una aceptación reconocida por el aficionado; folklorismos que entremezclan con generosidad tradiciones europeas.
CRÍTICO MUSICAL

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