Viernes 06.03.2009
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YA ESTAMOS en septiembre y, la verdad, uno desea que comience la actividad política y social para tratar de resolver esta gravísima crisis que estamos padeciendo, acompañada de un número de parados desconocido en nuestra reciente historia democrática. Para tratar de no ser demasiado pesimista, más diciendo cosas que este país nuestro nos ofrece todos los días, quisiera comentar que hace unos pocos días, leía y veía una foto en un diario nacional: "Progreso español en Afganistan", "Un grupo talibán rinde sus armas en Qala-i-Naw". Pues bien, justo al día siguiente se produjo el atentado contra nuestra base con las muertes que todos sabemos.
Mi imagino que los ocho o diez talibanes que venían en la foto serían parte de los que al día siguiente nos atacarían. También sería cosa de investigar la responsabilidad del que decidió elegir la gente de confianza para proteger a los nuestros, porque recuerdo que cuando los soviéticos le introdujeron a Willy Brandt un espía en su despacho de Bonn tuvo que dimitir, aunque él, naturalmente, no tenía responsabilidad alguna, ni el espía había matado a nadie. (Me hizo recordar también esta noticia, aquella de Barajas, "No volverá ETA a cometer un atentado" (o algo parecido) y al día siguiente ya saben lo que ocurrió).
Conviene no tener demasiado en cuenta las cosas pintorescas que suceden en nuestro país y debemos ponernos todos a trabajar pensando en nuestro pueblo, en Galicia, España, Europa, que constituyen nuestras obligaciones primordiales, siguiendo aquellos consejos de Karl Popper cuando decía "No quejarse de las cosas, que son como son, sino qué podemos hacer para mejorarlas".
Y leyendo estos días cosas más agradables, esperanzadoras, quisiera referirme a la entrevista que le hizo Jorge Busto en Época al presidente de la Xunta, Núñez Feijóo, y especialmente a sus palabras "El problema en Galicia no es el castellano ni el gallego; es el inglés". Totalmente de acuerdo y me alegró asimismo que justo ese mismo día 29 de agosto lo comentaba en La Voz de Galicia el profesor Roberto Blanco Valdés con unas palabras de apoyo al presidente en esa tarea: "Si Alberto Núñez lo lograra, se habría ganado a pulso un sitio destacado en la reciente historia de Galicia".
He escuchado a muchas personas, y no solamente las universitarias o cultas, que piensan lo mismo, recuerdo en estos momentos a unos marineros de la ría de Arousa que deseaban lo mismo para sus hijos.
Y estoy convencido de que nuestro presidente, con su voluntad, trabajo, esfuerzos reconocidos, lo conseguirá y... ¡Que el Señor le ayude y Santiago!
Ex presidente de la Xunta

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