Jueves 23.05.2013
| Actualizado 14.24
Hemeroteca web
|
RSS
A gritos pedía la Alameda la palabra escrita de sus personajes y otras voces literarias. El centenario y frondoso parque se ha ido llenando de placas, vaciando de patos y anhelando sus nombres especies singulares como la araucaria de Chile, que está en el paseo del quiosco de la música.
Al menos ahora el agua del estanque está limpia, y la intención del Ayuntamiento de Santiago de sanear y mantener cuidadas la carballeira y ermita de Santa Susana debe convertirse en rutina extensible a toda A Ferradura y el campus de la Universidade. La saturación y agresiones que soporta exigen, de hecho, un plan especial.
El paseo literario anunciado por el alcalde obliga a una selección de textos en la que podrían participar los ciudadanos y los colegios. Se imponen las páginas de Rosalía, Valle-Inclán y Castelao. Además de los nuestros es ineludible la presencia de Lorca, con su madrigal a la ciudad o la danza de la luna: "Fita aquel branco galán, / olla seu transido corpo! / É a lúa que baila / na Quintana dos Mortos".
Como indiscutibles son los versos de Gerardo Diego a la catedral: "Mellizos lirios de osadía / creced, pujad, torres de Compostela". Torrente Ballester, Cela y Suso de Toro también tienen granito asegurado. Como Antonio Fraguas, Ramón Piñeiro, Carvalho Calero y Díaz Pardo. La literatura sobre el Camino y los peregrinos, como el ejemplo de Dante Alighieri, avanzado por el regidor Currás, o el manoseado Códice Calixtino, enriquecería el corpus documental sobre el que trabajar la decantación.
Tampoco parece baladí rastrear textos de otros personajes menos populares como Pais Lapido, impulsor de la exposición regional de 1909, cuyo centenario celebramos con un concurrido desfile de época siendo Baqueiro concejal de Fiestas. O del almirante Méndez Núñez, erguido sobre el puente de mando con la vista hacia el Campo da Estrela. O del benefactor Ventura Figueroa, cuya estatua mira al estanque de poniente, el de los dorados gynkgos en otoño.
Pero también tienen derechos adquiridos la Lechera y las Marías, cuya historia sucinta debe ser estampada; igual que algún aserto costumbrista del troyano Pérez Lugín. La nómina parece interminable, así que podremos llenar de poesía nuestros interminables paseos por la Alameda. Se agradecen sugerencias.

23.05.2013
Basura ‘adornando’ la iglesia de Santa Susana
Paneles que no informan de lo debido
La plaga de pintadas continúa avanzando
Baches en calzadas pero también en aceras
Una minirrotonda que confunde al conductor