El Correo Gallego

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{FIRMA INVITADA}

CARLOS PAJARES

Cocerse en su propio caldo

13.10.2017 
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EN los últimos días se suceden los acontecimientos relacionados con el procés. El martes hemos asistido a una sesión surrealista del Parlamento catalán en donde el president declara la independencia que no podía declarar, pero a continuación dice que suspende dicha declaración. A continuación, cuando la sesión del Parlamento había acabado, los diputados independentistas firman un papel, donde se declara la independencia. Entre los firmantes se encuentra el president y la presidenta del Parlament. Los diputados de la CUP firman, pero dicen que están muy enfadados. Se puede afirmar que la declaración de lo declarado queda suspendida pero declarativamente queda suspendida la suspensión de la declaración de lo declarado. Es obvio que todo queda clarísimo. Lo sucedido recuerda a Groucho Marx.

La sesión del Parlamento catalán fue un despropósito más a añadir a una serie de despropósitos protagonizados por el Gobierno y Parlamento catalanes y sus organizaciones independentista, apoyados por la radio y televisión pública catalana convertida en la radio televisión del movimiento nacional catalanista, como en los mejores tiempos.

Con todo ello, se acentúa la visualización de la incertidumbre y desconcierto que lleva el independentismo a la sociedad catalana. Esta incertidumbre y fractura se hizo visible con las manifestaciones del sábado y domingo pasados y con el traslado de la sede de muchas empresas, fuera de Cataluña.

Hay sectores de la sociedad española que claman para que se actúe con fuerza y rigor para restaurar la ley y la Constitución. Siendo esto razonable, sería mucho más conveniente evitar en la medida de lo posible cualquier actuación que pueda dar origen al victimismo de los independentistas. Por el contrario, dar cierto tiempo para que quede más evidente a la sociedad catalana las contradicciones e incertidumbres que ocasiona el independentismo del Gobierno catalán haría descender el respaldo que tiene en amplios sectores sociales provocando la decepción viendo que por ese camino no se va a ninguna parte Ese tiempo es el necesario para que el independentismo se cueza en su propio caldo.

Por eso nunca está de más que el Gobierno español preguntase al presidente si el martes hizo la declaración de la independencia o no y si ha suspendido lo declarado o no y si esto es serio o no. De esta manera se vería una vez más que lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible.

Profesor emérito de la USC