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obituario

FERNANDO PONTE

In Memoriam

05.02.2018 
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El fallecimiento del profesor Jiménez Gómez me pilla desprevenido en este domingo invernal. Hace apenas un mes, le visité por última vez y nada hacía suponer un desenlace tan rápido. Tras pasar por el hospital convalecía, con buen humor, rodeado de exquisitos cuidados, y de aquellas cosas que le hacían feliz: libros de ensayo, medicina e historia y discos clásicos.

Fui alumno suyo, allá por 1980 y, en aquel entonces, no podía suponer que seríamos buenos amigos. Hablar con Enrique, o más bien, escucharle, durante largos paseos, era una auténtica delicia. Su cultura era enciclopédica, inmensa, oceánica. Nunca he llegado a saber cuántos idiomas hablaba en realidad: inglés, francés, alemán fluido, ruso, griego clásico, Latín... Salían a relucir en estas conversaciones sus preocupaciones sobre la organización de Música en Compostela, que le ocasionaba importantes desvelos referentes a subvenciones, papeleos y demás fárrago burocrático, que llevaba con resignación, en aras del éxito de otra edición más de este certamen internacional, que era la ocasión del año en la que más feliz se sentía.

La Medicina clínica era otra de sus grandes pasiones. Recordaba siempre, con gran cariño, a su maestro el Profesor Novo González y contaba sustanciosos sucedidos y experiencias de sus muchos años como tocoginecólogo.

Deploraba el excesivo especialismo actual y la despersonalización de la medicina actual que olvida su componente humano.

En Historia de la Medicina, disciplina en la que me ha tocado sucederle, a mucha honra, su enorme cultura me obligaba a convencerle que había que adaptarse a unos alumnos bisoños de primer curso que no podían digerir de buenas a primeras, a pensadores de la talla de Laín Entralgo y otros.

Ex Secretario General de la USC, fue siempre eso, un universitario de primer orden, por espíritu y vocación. Enrique era un renacentista: Académico correspondiente de Medicina y Numerario de Bellas Artes, sección de violín, publicó diversos trabajos sobre ginecología e historia de la Medicina, o de asuntos musicales como los órganos compostelanos, o el mester de violería (S. XVII-XIX) o violinistas como Manuel Quiroga. Profundo creyente, afrontaba la muerte con gran sosiego y esperanza. Descanse en paz este hombre sabio y bueno.