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CARLOS LUIS RODRÍGUEZ

¿Fraga era de izquierdas?

08.10.2013 
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PASAN los días pero todavía no se disipan las dudas sobre el pasado de la nueva número dos del socialismo gallego. Resumiendo lo que se sabe hasta ahora, resulta que Pilar Cancela fue llamada por Fraga para ser responsable de algo tan poco inocuo como Relacións Laborais, y ella accedió por propia voluntad. No hubo engaño, ni don Manuel se presentó disfrazado con barba blanca para parecerse a Pablo Iglesias. El fraguismo la sedujo y ella se dejó.

Como todo el mundo tiene derecho a cambiar, la dirigente del PSdeG podría haber admitido con naturalidad esa parte de su biografía. Pues sí, qué pasa, estuve con Fraga y me siento orgullosa de aquella etapa. O algo así. Podría haber contado que sufrió una conversión, a pie o a caballo, que se dio cuenta de que el socialismo era el camino y que por eso está ahora donde está, dispuesta a llevar las riendas de la organización del partido. Nada habría que objetar al respecto, y este comentario sería superfluo. De haberlo escrito, uno tendría que alabar la sinceridad de la afectada, e incluso añadir que ella hizo lo que hacen muchos electores gallegos que emigran de una sigla a otra sin el menor remordimiento. Pero no es eso lo que doña Pilar dice.

Sostiene en cambio que ella siempre fue de izquierdas. ¿Siempre? ¿También cuando estaba al frente de las relaciones laborales del fraguismo? Ojo con la respuesta porque tiene implicaciones. Si aceptó el alto cargo de directora general con el PP es que actuó como un topo dentro de la Xunta, que fue una espía que llegó del frío, enviando mensajes cifrados en tinta invisible a Touriño o a quien fuera. Mala hipótesis porque eso quiere decir que Besteiro no puede estar tranquilo del todo con una Mata Hari a su lado, dispuesta siempre a trabajar para el otro bando. Pero hay otra que pondría patas arriba los esquemas políticos vigentes en Galicia. ¡Fraga era de izquierdas! En realidad, don Manuel habría tenido una querencia socialista que lo habría llevado a dejar en manos de una izquierdista un departamento tan sensible. Tal vez una investigación profunda revelaría que Dositeo era en el fondo un marxista, el recordado Cuiña un seguidor de Mao, y Palmou un ácrata empedernido.

El caso es que la explicación de Pilar Cancela es muy frágil. Si lo suyo fue normal, lo que hace el socialista Lage Tuñas asesorando a Baltar también lo será. Pilar y Lage serían dos personas de izquierdas infiltradas en la derecha o laborando para izquierdistas solapados.

Así que el asesor no merece la expulsión sino un cargo.