Lunes 22.12.2008
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Guidon Kremer será solista con el Coro y la Orquesta Sinfónica de Galicia en el Auditorio (21.00 h.) para el Concierto para violín de Tchaikovski, bajo la dirección de Víctor Pablo, al tiempo que la mezzo Pilar Vázquez y el tenor Roger Padulés tendrán su espacio en la Sinfonía nº 1, en Mi M. de Scriabin, de la que aportarán su compromiso en el cuarto movimiento.
Fue la obra de Tchaikovski consecuencia del intercambio de intenciones entre el compositor y el violinista Josi Kotek, pero a la postre no le sería dedicado, ya que tal interés acabaría centrándose en la figura de Leopold Auer aunque este intérprete la rechazase por encontrarla intratable, y así pasar definitivamente a Adolf Brodsky.
Guidon Kremer fue alumno de D. Oistrakh y P. Bondarenko en Moscú y es afecto a ejecutar obras poco conocidas, imponiendo su visión personal, no en vano se dio a composiciones de riesgo, habiendo estrenado Tabula rasa para dos violines de Pärt, que abordaba con su primera mujer Tatiana Grindenko; otras aventuras para el instrumento de Scnittke; Il vitalo radopiatto de Henze, contando para tales experiencias en principio con un Guadagnini, que era propiedad de su abuelo, Karl Brückner, y posteriormente con un Stradivarius de 1734, que había sido propiedad del barón Von Feiliitsch.
Es el suyo un temperamento inconformista, aspecto que le ayuda a resaltar ese sonido que otorga a sus lecturas, seco y delgado, penetrante y con escasa concesión al vibrato, distante de cualquier efusión sentimental. Una forma de poner tierra por medio con respecto a los patrones imaginables de la escuela rusa.

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