Lunes 22.12.2008
Hemeroteca web
|
RSS
LA situación de media España cubierta por hielos y nevadas es un símbolo de lo que ocurre con la familia. Las leyes socialistas han dejado a la familia en completa ruina y en estado de descomposición. Cuando esperábamos nuevos recursos que la hicieran revivir, con el cambio de gobierno, como hacen los fuertes rayos de sol para descongelar los hielos, nos encontramos con apenas sombras y tenues luces inservibles y temerosas.
Empecemos con la economía, que es lo mas preocupa. Una de cada cuatro familias están por debajo de los niveles de pobreza y disminuye la solidaridad familiar que acudía a paliar las terribles consecuencias del paro. En los aspectos culturales y jurídicos la familia se ha venido considerando como la base y el fundamento de la sociedad. Cicerón la definía como el fundamento de la ciudad y el seminario de la República. El artículo 39 de la Constitución que los nuevos gobernantes han jurado defender y acatar dice: "Los poderes públicos aseguran la protección social, económica y jurídica de la familia".
Solamente como mero enunciado veamos cómo se ha protegido a la familia y a sus principales instituciones durante la última década: aborto libre con la ley de plazos; matrimonio homosexual y ceremonias nupciales ante alcaldes y concejales; se proyecta ante notarios ; divorcio exprés y admisión del repudio unilateral; progenitores en lugar de padres; abolición del libro de familia; cambios en la patria potestad y en la custodia de los hijos; testamento vital y otras leyes de destrucción familiar. Es pronto para juzgar a los nuevos gobernantes, pero algunas de sus declaraciones hacen dudar de que se propongan seriamente proteger a la familia como ordena la Constitución.
Exdiputado de la Comisión Constitucional

Vómitos en el casco viejo santiagués
Fuente que no mana en Compostela
El río Sarela recibe vertidos blancos
Un cajero compostelano pintarrajeado