El Correo Gallego

Noticia 1 de 1 Opinión » Firmas

JOSÉ DE CORA

El nido

18.05.2018 
A- A+

EL casoplón de la pareja Iglesias Montero -el orden de apellidos lo ha decidido un sorteo- es una buena noticia para todos los amantes de la libertad, los partidarios del liberalismo económico y los defensores de la propiedad privada. Lejos de las soflamas incendiarias de otras épocas y de prometer un futuro donde el que no tiene podría arrebatar al que tiene lo que tiene para tenerlo él y, a su vez, poder ser desposeído de ello en cuanto lo tenga, los Iglesias Montero han dado un paso firme hacia el aburguesamiento, el conservadurismo y la tradición. Los niños hacen patria, familia y hogar, y aunque crezcan y pasen por la berrea, siempre conviene tener un catre donde dormir la mona tras una noche entrada en humos y vapores.

Además, si la vivienda, chalé o finca ha sido adquirida mediante el dinero ganado con honradez, después de un duro subir y bajar escaños, nada impide que nos alegremos de tan feliz adquisición, como tampoco dejaremos de hacerlo cuando entren en la casa el plasma, el microondas y el jacuzzi, si ésos son sus gustos y pueden permitírselos; o simplemente la nevera, si van a pedir la comida a un chino.

Es cierto. Hay gente que los está poniendo a caer de un burro por no encontrar coherencia en la compra, por envidia cochina, o porque les va la marcha cantando Rodea el Congreso me dijo el barquero las niñas bonitas no pagan dinero. Allá ellos. Los Iglesias Montero, como haría cualquier pareja de pajarillos, menos el cuco, preparan un nido donde poner sus huevos, que casualmente también son dos. Y si en algún momento flojea el peculio familiar, que no se les ocurra hacer horas extras en el Congreso. Montamos un crowdfunding entre todos y que se queden en casita.

Periodista