El Correo Gallego

Noticia 1 de 1 Opinión » Firmas

{RESEÑA MUSICAL}

RAMÓN G. BALADO

Escola de Música Berenguela: Tres alumnos de Alexander Gold

04.09.2017 
A- A+

Concierto en la Escola de Música Berenguela-19´30 h.-, en el que contaremos con tres alumnos del profesor Alexander Gold, al que seguimos curso a curso, como pudimos comprobar en su reciente asistencia desinteresada, visitando a su compañero en materias, el pianista Josep Mª Colom, en la primera sesión de becarios del “LX Curso U.I. de Música en Compostela”, en el que Sara Pinaque, formada con él, ofreció “El Albaicín” de Albéniz, mientras prepara su salto a Barcelona para continuar con Colom, quien viene velando por ella desde hace tres años. El día 9, Isabel Pérez Dobarro participará en el ciclo “Imprescindibles de hoy” que se propone en el Palacio de Cibeles, en Madrid, incluyendo la obra Ana Isabel Vázquez Silva, “Historia de un amor sin respuesta y la muerte que acecha”, fantasía para piano sobre el tema “Lela”, ganadora del “Premio Berenguela”, “Galician Folk Songs”.
Pasemos al programa defendido por sus alumnos en esta tarde, comenzando por Alisa Zhgenti, que comenzará con dos estudios de Carl Czerny, cuyas obras más relevantes son precisamente los estudios, además del catálogo de sus obras puramente pedagógicas, y que en su conjunto, ofrecen una relación abundante de apetecibles obras, tanto para los iniciados como para los profesionales. No está en juego el puro alarde de gran variedad dinámica, sino también la claridad del fraseo, los aspectos expresivos y el dominio de le técnica. Ya desde su infancia, este vienés había demostrado una increíble habilidad en el piano, gracias en buena lógica a un entorno familiar propicio. Prodigio por prodigio, en lo referente a Felix Mendelssohn, quien se aventuró ante el público con tan solo 9 años, cuando era alumno de L.Berger. Siempre demostró una profunda veneración por el piano de Beethoven, pero en su pianismo siempre alcanzarán especial trascendencia “Las romanzas sin palabras”, como eje radial de su obra. A otro nivel, nos encontramos con las variaciones, las piezas características o el “Intermezzo” que podremos seguir. Prokofiev en una par de piezas, un compositor por el que los pianistas se desviven en el apartado de sus sonatas. Para esta ocasión, una obra inspirada en su cuento musical “Pedro y el Lobo Op. 67”, creado en colaboración con Natalia Satz, la directora entonces del Teatro Musical Infantil de Moscú y que el músico había conocido el año anterior, cuando llevó a Sviatoslav, Oleg y Lina, a ver una de sus producciones. Para completar, una “Tarantella”.
Aida Saco Beiroa, abordará la “Sonata nº 93” del Padre Soler, continuador de la escuela de Domenico Scarlatti a la que impregnaría de su personal sello. La obra para el clave, sufre menos la influencia que la guitarra tendría en la obra del italiano y para los conocedores del conjunto de su obra, no se descartan aspectos que le aproximarán a la vihuela. El clave no será determinante a la hora de interpretar su obra para el teclado, porque en la actualidad e indistintamente, el piano es una opción más a tener en cuenta. En el conjunto de sus sonatas, es costumbre que el autor se decidiese por la disposición en varios tiempos. Isaac Albéniz a través del primer cuaderno de la suite “Iberia”, y en concreto con la segunda pieza “”El Puerto”, que en sus raíces nos traslada a la forma flamenca de un polo, en su alegría desenvuelta. En esencia, dos temas: uno jubiloso y otro más sombrío.
Miguel Iglesias Lista, comenzará con un “Preludio y fuga en Re m.” de Johann Sebastian Bach, obra del conjunto de los 24 preludios y fugas de “El clave bien temperado”, composiciones para reto y delicia de los intérpretes por lo que suponen de investigación y confirmación de un lenguaje que, en el XVIII, se encontraba en plena evolución. Beethoven con la “Sonata nº 5, en Do m. Op. 10 nº 1”, calificada como primera de una larga saga en tres capítulos, junto a sus dos compañeras del mismo opus. Un “Allegro molto y con brio”, arrebatado y nervioso; un “Adagio” destacado por su noble sencillez y un “Finale: Presto prestissimo”, considerado el movimiento más significativo de la obra. En la valoración de P. Rattalino, en este movimiento final resulta fácil percatarse, incluso con una audición superficial, que los dos temas se entrelazan hacia el final; los dos están ligados por relaciones de complementariedad, que en este caso, permiten poner en sucesión sus dos núcleos temáticos fundamentales. Granados en sus “Valses poéticos”, conjunto de piezas que para Walter Aaron Clark, emanan por su sinceridad, su confesado amor por el vals. La obra fue dedicada a Joaquim Malats y son ocho piezas, siendo su carácter poético subjetivo.