El Correo Gallego

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{RESEÑA MUSICAL}

RAMÓN G. BALADO

Escuela Berenguela: Órgano y piano

19.05.2017 
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Actividades de la Escuela Berenguela comenzando por la de hoy en la igrexa das Ánimas-20 h.- con el concierto de alumnos de Marisol Mendive, para seguir mañana en la propia Escuela-20 h.-, con la pianista griega María Zisi, con obras desde J.S.Bach a Scriabin. “Sin orden ni concierto” es el reclamo para esta jornada, en colaboración con el “Departamento de Instrumentos Antigos do Conservatorio Profesional de Ourense”. Marisol Mendive es una organista incondicional en nuestra ciudad por sus participaciones en ciclos como el Compostela Órganum Festival”, o el anunciado como “O Órgano doutra maneira”. Para esta tarde, el repertorio se centrará en obras de los siglos XVII y XVIII. Mª Carmen Valugo, comenzará por la “Sonata nº 84, en Re M.” de Antonio Soler, quien había perfeccionado sus dominios del instrumento con José de Nebra y D.Scarlatti, dejando constancia de sus actitudes estilísticas en el tratado “Llave de la Modulación y antigüedades de la Música” en 1762. Irma Fernández opta por unas “Folías” de Alessandro Scarlatti, conocido por sus óperas y cantatas y cuyas toccatas para el teclado marcarán época, la mayoría en varios movimientos breves que resaltan las cualidades expresivas. Para Adrián Regueiro y para Julia Ammerman, dos sonatas de Melchor López- en Re M. y Sol M., respectivamente-., piezas de quien fue maestro de capilla de la Catedral compostelana, tras ocupar la plaza de Buono Chiodi y que dejará buena memoria de su sapiencia en su “Libro de órgano”, entre el amplio corpus de sus obras sacras. Nico Varela abordará el “Allegro en Re M.” de José Lidón, quien estuvo en Ourense antes de ser organista en la Real Capilla en 1768. Bastantes de sus obras se conservan en la Biblioteca Nacional. Celia Adrián tendrá la “Sonata en Do M.” del portugués Carlos Seixas, también influido por D. Scarlatti. Del mismo Seixas, Mª J. Mosquera interpretará la “Tocata en re m.” Alejandra Escolante elige la “Fuga en sol m” de J.Oxinagas, quien hubo de renunciar a su plaza de organista de Toledo, ya que se requería ser clérigo, y él estaba casado y con hijos. Para completar, Irma Fernández y Mª Carmen Valugo en una “Sonata a cuatro manos en Si b M.” de Giovanni Morandi, cuya obra fue editada recientemente por Gabriele Morani en “UtOrpheus” en 2009. Se le aprecia como el culmen del XIX y mantuvo una relación muy cercana al organero Serassi. Labor fundamental en registro fonográfico fue la llevada a cabo por Marco Mencobini en 1992
Para mañana será el turno del concierto de la pianista griega María Zisi, quien comenzó su formación en la Escuela Superior de Música de Munich como “Jugstudentin, seguir con Karl-Hermann Mrongovius y diplomarse con Begoña Uriarte. En 2013, pasó al Conservatorio madrileño con J.Soriano para ampliar cursos de perfeccionamiento con A.Weissenberg, Cecile Ouset, Paul Badura-Skoda, Nikolai Petrof y Jean Françoix Heisser. Fue becada por las instituciones de más prestigio de su país, para recibir nuevas consideraciones de la “Chopin Gesellchaft “ de Hannover. El Premio del Concurso “Jugen Musizeirt” de 1994, fue un preludio de los que conseguiría en nuestro país: Jaén, Ferrol, o el José Iturbi valenciano de 2002. Grabó un cd con las “Goyescas “ de Granados. Un programa el suyo que se iniciará con una obra especialmente apreciada, la “Chacona” en Re m de J.S.Bach, en la visión de Ferrucio Busoni. Este intérprete, compositor y respetado teórico, dirigió con Egon Pietri y Bruno Mugellini la monumental edición de la obra de Bach para teclado, en 25 volúmenes, publicada con absoluto respeto por la editora “Breitkopf und Härtel” de Leipzig, convirtiéndose con pleno derecho en un trabajo de consulta y estudio. El conjunto de su quehacer es claramente antirromántico, aunque ello no suponga un rechazo total. La inspiración a lo largo de toda su vida creativa, y en especial en lo que atañe al piano, le aproximará al magisterio de J.S.Bach, Mozart o Beethoven, sin olvidarse de Chopin y Liszt. Es precisamente en este espacio del teclado, en el que se le considerará mejor como intérprete que como creador. Su obra es extensísima además de apreciada por las grandes dificultades que entraña. Pocos de los grandes del instrumento, se han resistido a dar cauce a algunas de sus memorables transcripciones de J.S.Bach. Para corroborar su importancia, no podemos olvidarnos de sus grandes dotes como improvisador.
Alexander Scriabin en una selección de los “Preludios Op. 11”, que el ruso completó durante una larga gira europea, y con la idea comprensible de homenajear a su admirado Chopin, teniendo en mente permanentemente el carácter de las piezas como el orden tonal. La intención primera había sido completar un ciclo de cuarenta y ocho preludios, aunque definitivamente se quedasen en veinticuatro, desde el “Vivace” de entrada hasta el “Presto” de conclusión. Cuatro fueron los cuadernos publicados por su editor Belaiev. Claude Debussy también por una selección de los “Preludios” en su segundo libro. Un poco a modo de juego de adivinanzas en la elección de los mismos, a escoger entre “Nieblas”, “Hojas muertas”, “La puerta del vino”, “Las hadas son exquisitas bailarinas”, “Brezos”, “General Lavine-eccentric”, “Las terrazas de las audiencias del claro de luna”, “Ondina”, “Homenaje a Samuel Pickwick”, “Canoque”, “Las terceras alternadas” y “Fuegos artificiales”. Sobra donde elegir en un panorama tan seductor. Para completar, un compositor griego, Yannis Costantinidis, más conocido como Kostas Giannidis, del que tendremos “Ocho danzas de las islas griegas”, en un músico que tuvo una etapa berlinesa (1923-31) antes de la vuelta a su país en donde alcanzará gran prestigio como director de orquesta, compositor y pianista, logrando la mayor celebridad en el ámbito de la opereta, el musical o el géneros menores, además de la música para el cine.