Martes 17.06.2008
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Acabo de hablar con Pablo Quiteiro y me llevo una excelente opinión del periodista que dirige Radio Ordes. Pero, aunque pueda parecer curioso, mi impresión positiva no tiene nada que ver con su función -que dicho sea de paso cambió la cara de la emisora municipal-, sino con la seguridad y convicción con la que se conduce en esa cuerda floja que es trabajar entre políticos pero no para los políticos. Pablo tiene en claro que la radio tiene una importante misión social. En el último pleno se puso en duda la efectividad y la objetividad de Radio Ordes. Ese es un sambenito que cae sobre los informadores día tras día y porque sí. Uno ya está cansado del político que, confundiendo la misión de informar, se acerca a pedir un favor y, si no lo consigue, daña todo cuanto puede. Bien por gente como Pablo que aguanta en silencio las críticas, respondiendo con hechos. Incluso intentando sacar gente del paro.

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