Domingo 16.11.2008
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Pues como que la sarten nicrariense de la jornada única la tendrán, mañana de 08.00 a 22.00 horas, los padres por el mango. Y esto es así debido a que, por mucho que se desgañiten los profes aportando razones pedagógicas, son los papis, y sólo ellos, quienes deben cuadrar su vida con la de sus rapaces, compartiendo derechos y obligaciones, tal como reconoce la normativa. Y la norma obliga a que sea el 58% de los mismos (antes era el 60%) quien decida si mandar a paseo décadas de tradición matutina y vespertina por cinco horas a pelo de didáctica atención (con el consuelo de uno o dos recreos). Bueno, la realidad es que en las ciudades la mayoría de los coles han asumido esta medida, pero con la contrapartida de unas actividades extraescolares que, buscando al azar, comprenden en el caso del vigués CEIP Lope de Vega judo, baile, ajedrez, natación, música, teatro, pintura, beisbol o francés, por citar sólo unas pocas. Una oportunidad única que, francamente, dudo se traslade al rural del área compostelana, y muchos menos gratuitamente. Porque la alternativa de dejar al chaval estudiando en la biblio o pegándole punteirolos a un balón, en caso de no querer invertir unos euros extra, suena un pelín a Protágoras haciéndole la rosca a Sócrates. ¿A qué si?

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