Domingo 16.11.2008
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A RAJOY le pillaron en Bruselas diciendo al primer ministro holandés que la refor-ma laboral que prepara, "me va a costar una huelga". Podría tratarse de la típica frase del meritorio que llega de nuevas. "Oiga", querría decir Rajoy, "que haré lo que tenga que hacer sin medir costes electorales". Siendo España el país que es -y estando como está-, me atrevo a interpretar la frase de Don Mariano como algo más, un chiste que no se ha sabido pillar.
Vayamos por partes. ¿Quién va a convocar la huelga? ¿UGT y CCOO? Sería muy gracioso que los corderos silenciosos de la época de Zapatero se volviesen ahora fieros leones. ¿Va a preparar Toxo la huelga en un hotel de lujo de Madeira, como la última? Y del infumable Cándido Méndez, ¿qué se recuerda en estos últimos ocho años?: las cuchipandas de apoyo a Garzón y las campañas publicitarias donde ponía a caldo a los empresarios, al PP, a Franco, al Cid... a cualquiera que no fuera del Gobierno de ZP. Toxo y Méndez -tanto montan una huelga como montan tanto los dineros de subvenciones públicas- han conseguido que España sea el país de la UE con menos trabajadores afiliados a los sindicatos. Legitimidad bajo cero.
¿Quién puede apoyar la huelga? ¿El PSOE? El partido está decidiendo hoy quien capitanea el Titanic, si Zapatero con faldas -como dijo Ibarra- o Rubalcaba, que planea construirse un futuro político sobre la ciénaga de su pasado. Y aún decía estos días que "Rajoy aprovecha la mínima ocasión para gobernar a golpe de doctrina conservadora". ¿Esperaba otra cosa del PP? ¿Qué política económica aplicaron los socialistas en el último año de gobierno? Pues la dictada por Bruselas, la misma que ahora pero poniéndose de perfil. ¿Huelga general? Pues eso, que no entendieron el chiste.
Periodista

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