Martes 17.06.2008
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Consumada, como se preveía, la ruptura del pacto de gobierno local en el Concello de Noia, munícipes y ciudadanos retornan a situaciones de difícil equilibrio que en absoluto son nuevas en la política municipal de este concello llamado históricamente a andar por el filo de la navaja. No hay que sorprenderse, pues, que la veleidad electoral ya se pone a prueba cada cuatro años para inquietud de los políticos. A éstos hay que exigirles la suficiente altitud de miras como para gobernar -y dejar gobernar- en favor de los noieses. Quizá a partir de ahora va a ser más relevante ver el comportamiento de la oposición que el del propio equipo de gobierno. Y en ello estaremos.

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